Más todavía. "Don Fernando, estoy verdaderamente asombrado por el estado de la fachada del viejo Estadio Insular que da a la calle Pío XII. Se están cayendo a cachos los cristales de algunas ventanas y otras cosas que tiran algunas personas -los ocupas del recinto-, con peligro para los peatones. ¿No podría usted con su influencia hacer que las autoridades pertinentes lo derribaran o lo arreglaran de una vez?". Hombre, la influencia que tiene uno es la que nos otorgan los lectores que, como usted, hacen posible esta sección. Y los responsables de la cosa pública que aún tienen sentido común y cuando leen algo sensato en estas líneas deciden actuar. Vamos a encomendarnos a alguno.