En este caso es un vecina de Las Palmas de Gran Canaria la que muestra su disgusto con el área de Política Social y Sociosanitaria del Cabildo de Gran Canaria. La mujer se siente toreada por los responsables de este servicio. Y es que su madre padece alzheimer y según le dicen se encuentra valorada para entrar en una residencia. Lo que ocurre es que no hay plazas y las listas de espera son enormes. Tanto, que muchas veces la gente no llega. Sin embargo, esta señora asegura que otras valoraciones que han hecho a su madre contemplan la posibilidad de acudir a un centro de día, algo también complicado, pero más factible que el ingreso en una residencia. Así que ha solicitado una segunda valoración por parte de las autoridades sociosanitarias insulares sin que le den una respuesta.