Vecinos de la zona de los túneles de Julio Luengo, en Las Palmas de Gran Canaria, consideran que de un tiempo a esta parte a alguien se le está yendo el dedo con las sirenas de las ambulancias. "Don Fernando, no sabemos si es que los chóferes han recibido instrucciones para que piten, están en huelga de celo o qué, pero desde hace meses la contaminación acústica se ha vuelto imposible en esta zona. Alguien debería hacer algo, o ponerle a las ambulancias un carril especial o buscar una fórmula para que el sirenazo no se oiga desde tan lejos, que lo escuchen sólo los coches próximos, vamos, los que se tienen que quitar para dejar paso".