No paran las protestas de los vecinos de los municipios del Norte de la Isla por las largas e interminables colas que han debido soportar y aún lo hacen estoicamente. Éste es un ejemplo: "Soy una ciudadana galdense harta de las monumentales caravanas que se están produciendo para desplazarse de Gáldar a Las Palmas de Gran Canaria y viceversa, por motivos laborales, y que tras una jornada laboral agotadora, ni siquiera tiene el derecho de llegar a su casa en un tiempo razonable. ¿Alguien me puede contestar hasta cuándo? ¿Quién va a asegurar nuestros puestos de trabajo? ¿Quién se hace responsable de lo que nos supone en nuestra salud? ¿Quién recoge a nuestros hijos del colegio cuando no podemos llegar a tiempo? Exijo que se tomen medidas para agilizar esa maldita obra que dura años. No se trabaja de noche, no se trabaja fines de semana... Las pirámides de Egipto tardaron menos en construirse. Siento que se están riendo de nosotros. Ya está bien".