"Don Fernando, asombradita e indignada me quedé cuando hace unos días acudía a visitar a mi padre, que está ingresado en el Hospital Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, y me percato de que el agua que les dan a los pacientes viene ni más ni menos que de la isla de Tenerife. Y digo yo, sin menospreciar las aguas de nuestros vecinos ni las de nadie. ¿Es que a caso no tenemos en la isla de Gran Canaria las famosas agua de Teror, de Firgas o de Ingenio y tantas otras y que nada tienen que envidiar a cualquier competencia? ¿Quién se beneficia de comprar el agua a nuestros vecinos?" No es la primera queja en este sentido.