L. S. V. - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
Melania Medina, de 3º de la ESO, tenía ayer dos exámenes, pero no hizo ninguno. Cuando estaba en clase de Matemáticas les avisaron de que salieran al patio. Después vino la fatal noticia. Aunque desde hace días toda la comunidad educativa sabía que el centro no estaría activo el próximo curso, el desalojo cayó como un jarro de agua fría. El llanto afloró entre niños y adultos. También la indignación.
Los padres protestaban por cómo había comunicado la Consejería la noticia cuando desde hace días maneja informes técnicos. También por la desaparición del centro, la dispersión de los alumnos y del equipo docente y la posible especulación del suelo. Claudia García, madre de un niño, decía que el barrio va a "resentir" el cierre del instituto. Entre lágrimas, algunos escolares con sentido del humor afirmaban que echarían de menos el bocadillo 'Pollo Saramago' de la cafetería.