ALBERTO GARCÍA SALEH - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
- ¿Qué referencias del mundo de la animación han utilizado para el personaje de Jonás?
- Nuestros gustos personales. Nosotros somos unos enganchados a las series de televisión, sobre todo de animación, y nos gusta lo que a todo el mundo: Padre de Familia, Shout Park, Los Simpson, Angela Anaconda, Samurai Jack y cómics como Calvin y Hobbes. De hecho, Pedro, uno de los creadores de la serie, ha sido dibujante de cómics como El Capitán Pío Pío. Jonás tiene mucho de vivencias personales de cuando éramos chicos. Es un niño sin muchos recursos económicos, que vive con sus abuelas en un barrio marginal y que suple la falta de cosas materiales con la imaginación, por esos recreamos cosas que nosotros inventábamos.
- Si ya de por sí trabajar en un producto enfocado para la televisión es difícil, supongo que más complicado resulta si ésta es una serie de animación.
- Nosotros nos hemos repartido el trabajo de modo que Juan Carlos es animador, Pedro es guionista y yo realizador. Y si la serie sale necesitaríamos una mano de obra de veinte personas y una mano de obra cualificada alta. Pero el problema es que para una empresa nueva como nosotros conseguir financiación es la parte más dura. La idea era que Canarias como mercado, no es un mercado grande, pero creemos que es un sitio bastante bueno para poder crear, y ésa es nuestra idea, crear desde aquí algo que se pueda vender y triunfar fuera. Por eso Jonás no tiene diálogos, para que se pueda distribuir por todo el mundo y para que no tengas que asumir esos costes de doblaje. La serie dura, además, cinco minutos para que se pueda vender en Internet como en móviles.
- Sin embargo, una serie de animación sin diálogos puede resultar algo chocante.
- Ése es uno de los retos a los que nos enfrentábamos. Por eso dura poco, y se utiliza mucho el recurso de los bocadillos, como en los cómics. Pero es básicamente sin diálogo, y todo muy iconográfico, muy de sonido y de imágenes repetitivas, de utilizar patrones de conducta constantes a lo largo de todos los episodios. Tenemos terminado el episodio piloto y tenemos muy desarrollado mucho material de la serie en cuanto a personajes, guiones, storyboards, etc, pero estamos buscando financiación. Tenemos la mitad conseguida y estamos en negociaciones para cerrar el resto de la financiación de la serie que, esperamos, que sea de aquí a final de año.
- ¿Qué trabajos han realizado antes de Machango Studio?
- Antes de Machango, nosotros desarrollamos otra serie de animación para adultos en coproducción con una empresa canadiense y se llamaba Cool city. Éramos Pedro y yo con otros chico llamado Domingo Cabrera, y esa serie llegamos a un acuerdo de producción con una empresa canadiense. El piloto ya está hecho y se emitió por la Televisión Canaria, y actualmente se está moviendo en mercados internacionales para poder conseguir la financiación también. En cuanto a Machango Studio nosotros nos presentamos como estudio creativo para cabecera de producción, programa, documental, etc, porque la idea es intentar mantenernos con eso para poder desarrollar la serie Jonás a largo plazo.
- Y luego se añade la dificultad de que ustedes han decidido quedarse en Canarias.
- Sí, la dificultad es mayor aquí por varias razones. Están los tópicos canarios de la distancia o de que vivimos en unas islas, pero lo más importante es que Canarias no es un centro de producción y por eso genera desconfianza en inversores porque lo primero que te preguntan antes de poner el dinero es cuál es el historial de la empresa y dónde está ubicada, y si estás en Madrid o Barcelona, vas a dar una mayor fiabilidad.
- ¿Y qué supone de cara a otros futuros trabajos suyos?
- Jonás es el primer proyecto fuerte de Machango Studio, y es necesario sacarlo adelante para posicionarnos en el mercado internacional, no sólo como empresa de animación, sino de servicio de audiovidual.
- ¿Y cree realmente que tiene posibilidades de establecerse en el mercado europeo?
- Es complicado, pero hemos visto la calidad de los productos que están en el mercado, y el nuestro está por encima de la media. Pero el problema radica en que hoy en día no se mira la calidad del producto, sino quién eres y cómo lo vendes. Si tienen detrás una empresa que lleva 25 años en el sector y que las televisiones saben que le van a entregar a tiempo y con una calidad determinada, se financia eso mucho antes que un producto como el nuestro.
- ¿Y ha gustado la serie?
- Nadie que la ha visto ha dicho que no le gusta. Algunos dicen que no están en la política de la cadena o de la televisión, pero a todo el mundo le da una buena sensación. Otro handicap que tuvimos es que no hemos querido coproducir con nadie y eso lo ha retrasado algo.