LILI QUINTANA DÍAZ
El actual ritmo de vida, las prisas, el estrés, la falta de ejercicio, hacen que sea difícil seguir una dieta óptima. Poco a poco nuestro organismo se resiente de los excesos, acumulando desechos y otras sustancias que hacen que el organismo nos mande señales que nos indican que debemos prestarle más cuidado. Y, sobre todo, el verano se ha instalado en nuestras vidas, como cada año, y nos desnuda los michelines acumulados bajo la ropa. Empieza una carrera contrarreloj con la temida operación bikini o las dietas drásticas. El calvario camina poco a poco hacia los gimnasios y los tratamientos estéticos.
Como cada año, el 28 de mayo se celebró el Día de la Nutrición, en su octava edición y con el lema Hoy no como en casa, la Fesnad desea concienciar a la población de que aunque no comamos en el hogar, es posible seguir una dieta sana y equilibrada.
Además, se presentó la Asociación de Dietistas Diplomados de Canarias (Addecan) y se inauguró su web en el Centro de Iniciativas de La Caja de Canarias (Cicca). Al final del acto se desarrolló una mesa redonda con María Martín Santana, dietista-nutricionista y presidenta de Addecan; Garlene Beatriz Zamora, dietista-nutricionista; y Mario Hernández Bueno, periodista especializado en gastronomía.
La presidenta de Addecan, María Martín Santana, afirmó que "nuestra forma de alimentarnos ha cambiado. Avances tecnológicos y la evolución económica y social han provocado cambios en nuestros hábitos alimentarios y, por tanto, en nuestro estilo de vida". En muchas ocasiones, añadió, debido al horario laboral, debemos comer fuera de casa. "Si a esto le unimos la socialización de las comidas, celebraciones, reuniones de trabajo, tenemos que destinamos un 32% del presupuesto alimentario a comidas fuera del hogar", puntualizó.
En Canarias, la prevalencia de la obesidad se sitúa en un 34%. En ocasiones "comer fuera" nos aleja de los patrones de nuestra gastronomía, y de los principios de la dieta mediterránea. Esto lleva a plantear si comer fuera del hogar significa que no podamos alimentarnos bien, nada más lejos de la realidad. Para comer fuera del hogar existe una amplísima oferta, de acuerdo con nuestra gastronomía, apetecibles, fáciles de digerir y saludables.
Por estos motivos, estos expertos en nutrición señalaron que no nos debemos dejar llevar sólo por nuestras apetencias. "Para comer sano fuera de casa debemos estar atentos y recordar que a la comida principal hay que dedicarle al menos 30 minutos y a una hora fija". Así, la principal comida debe tener algo "verde": en el primer plato poner verduras o ensaladas o que sea la guarnición del segundo plato. Si se elige arroz, pasta, papas o legumbres el segundo plato debe acompañarse con ensalada.
La mejor opción es el pescado, y después carnes bajas en grasa (pollo, pavo, conejo). Evitar las grasas, pedir ensalada, pimientos, papa sancochada, salsa de tomate, etc. Las comidas deberán ser a la plancha, salteados, horno o sancochadas. Evitar las raciones abundantes, compartir menú o pedir un plato único. Vigilar la frecuencia de "ese día especial".