J.B.
Un grupo de 60 jóvenes scouts de Gran Canaria, entre los que se encuentran 42 enfermos con síntomas gripales -dos de ellos con gripe A-, llegan hoy en un barco de la Naviera Armas a la capital grancanaria de regreso del archipiélago portugués de Madeira después de un accidentado periplo vacacional.
Tras recibir ayer la autorización del Ministerio de Salud Pública luso para abandonar el aislamiento y viajar, los 60 jóvenes embarcaron en el ferry bajo medidas de seguridad sanitaria, sin que se tuviese que quedar en observación en la isla un grupo más reducido de afectados por la gripe, como se barajó al principio.
La tropilla de scouts usó mascarillas para no propagar el virus entre la tripulación y fue dividida en dos grupos. Aquellos afectados por la gripe estuvieron aislados en compartimentos separados del barco.
Eran los últimos movimientos antes de poner rumbo de Funchal a Gran Canaria. La odisea de los jóvenes empezó el 20 de julio, cuando arribaron a Madeira con las pretensiones de disfrutar durante dos semanas de un divertido campamento de verano organizado por el Movimiento Scout Católico de Las Palmas. Pero pronto el plácido cónclave de verano se tornó en un encierro a lo gran hermano en un cuartel, un colegio y un hospital de Funchal. La culpa fue del H1N1.
El grupo está integrado por diez monitores y 50 jóvenes de edades entre los siete y 19 años. Los chicos, pertenecientes al grupo de scout católico Ahuimaraya, con sede en Tamaraceite, acampaban en el colegio Los Salesianos, en Funchal. Los síntomas gripales empezaron a detectarse el miércoles, 22 de julio, sobre todo en dos jóvenes de 15 años, que fueron trasladados al Hospital General de Funchal.
Los dos afectados, un chico y una chica, dieron positivo de gripe A, pero con síntomas leves. Los médicos siguieron el protocolo de actuación y aislaron a 45 personas del grupo en el colegio Los Salesianos, entre los que estaban los dos casos de gripe A, que no fueron ingresados en el hospital. En este grupo de 45 jóvenes, en cuarentena en el colegio, había hasta 35 personas con síntomas gripales (3 monitores).
Los médicos lusos sostuvieron que seguramente uno de los adolescentes con gripe A trajo incubado el virus desde Canarias y contagió a su amigo/a en el viaje, según dijo a Efe el presidente del Instituto de la Salud del archipiélago luso, Mauricio Melim.
El otro grupo de 15 jóvenes se encontraba, por casualidad, de excursión en la isla vecina de Porto Santo y al regresar a Funchal las autoridades decidieron, por prevención, no juntarlo con el otro grupo mayoritario, aislándolo en el capitalino cuartel militar de Nazaret. Pese a esto, este grupo más pequeño no escapó a la gripe. Siete jóvenes (seis niños de entre ocho y 10 años y un joven de 17 años) ingresaron con síntomas gripales en el hospital, informó Adrián Granados, uno de los monitores, que agregó que las pruebas de gripe A realizadas a los scouts eran negativas.
Los monitores indicaron que, en un principio, podría parecer "alarmante" el aislamiento y el trato de los médicos con mascarillas, pero "eran normales". Los padres hicieron hasta 300 llamadas diarias a los monitores y convocaron una reunión por videoconferencia para tranquilizarlos el domingo. "Los jóvenes se portaron bien y los más pequeños no saben lo que pasa", indicó un monitor. Al final, sortearon el aislamiento y adelantaron la vuelta.