BORJA VALCARCE
El brote de gripe A que ha asolado a los miembros del grupo Ahuimaraya ha dejado a los padres desorientados al darse la información a cuentagotas. El hecho de que se aislase a los integrantes en grupos y las normas scouts sólo permitiesen una llamada a los padres de dos minutos de duración, en determinados días, ha provocado que los padres se sintiesen "agobiados e intranquilos", afirmó Ángel Eugenio, uno de los "padres contacto del campamento".
Octavio Ramírez, padre de un lobato de 11 años y de una pionera de 14, calificó la situación de "surrealista". "Desde el miércoles ya se sabía que había niños con gripe y no nos dijeron nada hasta el sábado, cuando nos informaron de que había una posible infección de gripe A".
Añadió, sin embargo: "El mal humor que tenemos los padres se debe a que el domingo, en la reunión a la que nos convocaron, no se presentó ningún político ni nadie de sanidad porque, según nos dijeron, "era fin de semana y no se les podía molestar", explicó molesto. Es más, a Octavio lo que le sorprende es que fuesen "cuatro scouts los que diesen la cara y explicasen -a través de videoconferencia- lo que había sucedido en los últimos días".
En este mismo sentido, Ángel Eugenio se mostró orgulloso de los monitores que "para un tema tan polémico han tratado de no causar pánico".
Ante la situación por la que han pasado los propios padres, Octavio explicó que "te salen las lágrimas como chorizos, aunque sé que es una gripe y estoy tranquilo. Pero sabes que los niños son como esponjas y siempre les afectan las malas experiencias. Por ejemplo", contó, "un padre con el que hablé me dijo que su hijo se pasó los dos minutos de llamada llorando".