MARÍA JESÚS HERNÁNDEZ
- La vacuna contra la gripe A H1N1 parece ser la llave para frenar una inminente epidemia con la llegada del otoño. ¿Debería ampliarse la vacunación a la mayoría de la población?
- Vacunar entre el 30 y el 40 % de la población sería más que suficiente.
- ¿Qué grupos definiría usted como de riesgo?
- A nivel individual, las personas más o menos jóvenes que tienen alguna enfermedad de tipo limitante importante, como una inmunodeficiencia, enfermedad respiratoria... Cualquier persona que tenga un poco de azúcar no tiene que irse corriendo a vacunar, tiene que ser una diabetes de mucho tiempo que afecta a la inmunidad, y tampoco la obesidad es un factor de riesgo, sólo si es una obesidad mórbida. Las mujeres embarazadas son un capítulo aparte, constituyen un grupo de riesgo pero está por ver si se pueden vacunar sin problema.
- ¿Y a nivel colectivo?
- ¿Es partidario del cierre de los colegios?
- Si los niños se quedan en casa en el momento que tienen fiebre no hará falta cerrar colegios, pero si los padres los mandan, entonces habrá que cerrarlos. El virus es muy contagioso, basta que lleguen dos o tres niños con gripe al aula para que contagie a toda la clase. Este año, a la mínima que un niño estornude y tenga un poco de fiebre se tiene que quedar en casa, con quien sea, la abuela o la vecina.
- ¿Este tipo de acciones pueden frenar la epidemia?
- Así es, si lo hacemos bien vamos a contener la epidemia, pero si no se cumplen estas mínimas normas de higiene se pueden multiplicar los casos. Todo depende del esfuerzo colectivo, porque Sanidad no puede estar detrás de cada persona.
- ¿Cuáles son sus recomendaciones al respecto?
- El aislamiento es lo primero. Luego, hay una serie de normas higiénicas como estornudar en un pañuelo de papel, evitar los besos o darse la mano, lavárselas a menudo..., son normas de sentido común y muy efectivas. Ahora veremos si a la población lo que le interesa es correr detrás de su dosis de vacuna o vigilar por la salud global. También sería interesante que cuando la gente llame al 112 hubiera un mensaje grabado que diera informaciones reales sobre lo que tienen que hacer y adónde acudir para evitar que un paciente con gripe y tos se siente en una sala de espera con 30 personas y las contagie a todos. También hay que establecer los circuitos rápidos, porque entre más pronto entra la persona en tratamiento más fácil va a ser su evolución.