RUBÉN REJA
El probable endurecimiento de la normativa antitabaco, que prohibirá fumar en todos los espacios públicos, ha provocado la irritación fulminante del sector hostelero en Canarias. La Federación Empresarial Canaria de Ocio y Restaurantes de Las Palmas (Fecao) rechazó de plano esta posibilidad, que "acabará estrangulando el negocio". José Luis Vega, presidente de esta organización, además, no entiende el cambio legislativo y se pregunta "¿por qué se promulgó una ley parcial que nos obligó a hacer reformas que quedarán totalmente inútiles".
Asimismo, el representante de la Fecao añade si el Ministerio de Sanidad se ha planteado devolver los costes de las reformas que en algunos casos superaron los 100.000 euros. Vega también recuerda que "la situación económica que atraviesan las Islas es de las peores para tomar una decisión de este calibre".
El anuncio de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, de prohibir fumar por completo en los todos lugares de ocio y restaurantes, y que ha encontrado el apoyo de la consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Mercedes Roldós, "tumbará" a muchos negocios del Archipiélago, que pasan por grandes dificultades y que piden "voz y voto" antes de que se legisle. Los hosteleros canarios también consideran que esta medida les puede dar la puntilla definitiva y confían "en que se sienten a negociar con el sector antes de tomar cualquier decisión". La iniciativa llega en un momento "desafortunado", continúa el representante de Fecao, quien sostiene que esta prohibición "lastrará el consumo de los bares y restaurantes de Canarias". Todo ello tendrá una repercusión económica negativa que "también afectará a muchos puestos de trabajo. Es simple matemáticas, venderemos mucho menos y tendremos perdidas", justificó el presidente de la patronal de ocio.