El único problema que tiene la siesta, según destacó el especialista en Cardiología Ruperto Matas, es que si se hace inmediatamente después de comer puede afectar al proceso digestivo. "A aquellas personas con molestias digestivas no les recomendamos que se metan en la cama inmediatamente después de comer, y sobre todo, que no adopten la posición de decúbito supino (boca arriba). A lo mejor es preferible un sillón", apuntó el experto. Para la población en general, el cardiólogo aconseja que la siesta no se exceda de 20 a 30 minutos, con un lapsus entre el final de la comida y el inicio de la siesta de una media hora, no acostarse inmediatamente.