CARMEN SANTANA
Una mayoría abrumadora de menores de entre 10 y 15 años del Archipiélago utiliza el ordenador en cualquier lugar (un 93,1 por ciento) y también de forma mayoritaria (un 88,6 por ciento de la población de esa edad) usa Internet para comunicarse, divertirse o como herramienta de estudio.
Además, ya el 72 por ciento de los niños del Archipiélago de esa edad tiene teléfono móvil (frente al 68 por ciento de la media de España). Son datos del informe anual sobre la Sociedad de la Información en Canarias correspondiente a 2009 que elabora el Observatorio Canario de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información y está pendiente de publicación.
La inmersión de la población infantil en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) está revolucionando la vida de las familias, que disfrutan de sus ventajas y posibilidades, pero que también se enfrentan con poca experiencia ante los riesgos y amenazas que dejan vulnerable a los menores ante la Red y otros dispositivos con los que interactúan.
El Gobierno regional pretende realizar este año un plan de riesgo del uso de las TIC por los menores. "Después podremos estudiar la incidencia de esos riesgos y amenazas", explica Arístides Moreno Suárez, responsable de Internet de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información.
Y este mismo mes se publicará un portal web específico sobre el uso de las TIC y sus amenazas para los menores. El nombre del sitio web aún no está decidido y su contenido será de "asesoramiento e información para padres y herramientas para los centros escolares y recursos de información. Queremos impulsar a través del portal las nuevas tecnologías, con objeto de promover el uso positivo y seguro de la Red", explica el técnico de la Agencia Canaria. Además, "servirá para acortar la brecha digital que hay entre padres e hijos, que dominan el uso de las TIC frente al general desconocimiento paterno".
En esa línea, el informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco), adscrito al Ministerio de Industria, Turismo y Comunicación, correspondiente al año 2009 señala que lo que más preocupa a los padres y madres en la utilización del ordenador e Internet es el riesgo de dependencia o uso abusivo (en un 39,5 por ciento de los casos), muy por delante del resto de situaciones: virus (13,4%), acoso sexual (9,9%), la interacción con desconocidos (9,2%), los timos y fraudes (8,7%) o el acceso a contenidos inadecuados (8,2%).
Además, señala que "los adultos necesitan herramientas que les ayuden a valorar objetivamente la gravedad de las situaciones a las que se enfrentan sus hijos e hijas".
Y esas situaciones pueden llevar a un cambio más o menos drástico en la vida cotidiana. "Yo creo que cada vez se tiende más a la desconexión de una vida normal para socializar", señala José Carlos Suárez Ramírez, psicopedagogo y especialista en atención a las familias."Este tipo de adicción provoca problemas físicos por higiene postural y visuales, entre otros; mal humor, ansiedad; descuido de las tareas domésticas e, incluso, la higiene personal; y déficit en la comunicación. Llega un momento que los menores reconocen que les resulta más fácil hablar con gente en Internet que en la calle".
En el aspecto más negativo de la Red, ésta se ofrece a los menores como "un mundo nuevo, fantasioso y falsamente seguro", señala el especialista.
Teniendo en cuenta que la mayor parte de las horas de uso y de navegación por parte de niños y jóvenes se produce en el hogar, es ahí en donde las familias tendrían que redoblar esfuerzos. "En mi opinión, el problema se plantea a partir de la cuestión de qué hacer con los hijos si están en casa", explica Suárez Ramírez.
Y esa circunstancia es una realidad mayoritaria pues "cada vez más familias prefieren tener a los niños en casa pues el exterior se considera violento e inseguro".
Pero eso no garantiza un control de los adultos sobre los menores. "A la vez que están en casa, muchas familias prefieren optar por que estén entretenidos: viendo la tele, con videojuegos y que no molesten mucho".
Y, a partir de ahí, la soledad de los menores se enfrenta a todo lo que hay en la Red. "La cuestión es, cuando están solos, qué hacen en ese tiempo. Y ahí es donde se debe actuar". Este especialista recomienda a los padres, en cualquier caso, buscar asesoramiento. "En los colegios está el orientador, y las APA y ONG trabajan estos temas".