ALBERTO GARCÍA SALEH
Canarias es la tercera comunidad de España en la que una farmacia cuenta con una máquina revolucionaria que permite que los ancianos, personas discapacitadas o enfermos con alzhéimer puedan administrarse su medicación sin necesidad del continuo control de un familiar.
Esta iniciativa, denominada Sistema Personalizado de Dosificación (SPD), ha sido desarrollada por farmacéuticos y permite que el paciente reciba la medicación prescrita por su médico, bajo la supervisión del profesional de farmacia. El ingenio distribuye los fármacos en dispositivos individuales, separados por tomas y tiempo determinado por el propio tratamiento.
Este servicio, que está implantado en Alemania y Holanda, se ha instalado por primera vez en Gran Canaria para evitar que los pacientes polimedicados no cumplan exactamente con las instrucciones del médico. Así, con el SPD no sólo se facilita el cumplimiento terapéutico, sino que se disminuye de forma drástica los errores en la toma de medicación, que son causa de un gran número de ingresos hospitalarios, y se produce un control exhaustivo de la dosis y el consumo de medicamentos con el consiguiente ahorro en el gasto de medicamentos.
Juan Carlos Domínguez y Sandra Lantigua recuerdan que "a nosotros nos demandó este servicio un centro sociosanitario de mucho prestigio en nuestra ciudad que lo conocía a través de su centro homólogo en Madrid". Ambos farmacéuticos aclaran que "el proyecto despertó nuestro interés y seguimos investigando y así, a finales del pasado año, descubrimos que estas maquinas emblistadoras de medicamentos existían en Europa".
Tanto Domínguez como Lantigua ofrecen el servicio a residencias de ancianos y centros sociosanitarios, centros para personas discapacitadas o enfermos de alzhéimer o particulares que acudan a sus farmacias.