A.Z.D.
Arístides Moreno aterrizaba en la tarde de ayer en tierras tinerfeñas procedente de México, vía Madrid, donde ofreció una serie de conciertos y fue testigo directo de la alarma generada por la gripe porcina. "En la capital mexicana, en el Distrito Federal, la psicosis estaba más en la televisión que en la gente. Enciendes la tele y te están bombardeando todo el rato, pero hasta el domingo no se veía tanta gente en la calle con mascarillas. Sí hay, pero tampoco lo que están poniendo aquí", explicaba.
El concierto en el que Moreno iba a tomar parte el sábado fue suspendido, como muchos otros actos públicos en la megalópolis mexicana durante el fin de semana, así que él y su grupo decidieron quedarse en el interior del hotel. "Nos mantuvimos en el hotel a partir del viernes por la tarde, durante todo el día del sábado, a pesar de que nos decían que podíamos salir", recuerda el cantante. Las recomendaciones apuntaban a evitar los sitios cerrados, pero no las visitas a monumentos al aire libre como las pirámides prehispánicas.
En el aeropuerto mexicano, a la salida, los pasajeros del avión pasaron una especie de test médico. "Nos hicieron un test, por si teníamos alguno de los síntomas característicos de la gripe porcina", dice, aunque no están impidiendo la salida de aquellas personas que tengan alguno de estos síntomas, pero aunque sí recomiendan no salir. "A la llegada a Madrid te piden el número de pasaporte para que estés localizable durante diez días", recuerda Moreno, que optó por no decir, en el trayecto Madrid-Tenerife, que venía desde Ciudad de México, para evitar suspicacias.