LA PROVINCIA/DLP
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La pobreza económica se encuentra íntimamente unida al fenómeno del desempleo y el empleo precario. La situación actual no radica únicamente en la pérdida de empleo y las consecuencias derivadas de la crisis sino que ha afectado a personas cuya situación en el contexto de crecimiento anterior a 2008 no hacía previsible que necesitaran recurrir a los servicios de ayuda.
Esta es una de las principales conclusiones del informe sobre nueva pobreza de la Obra Social de la Caja de Canarias, presentado ayer por el presidente de la entidad, Juan Manuel Suárez del Toro.
El informe recoge que, en un contexto de análisis de la exclusión social y la pobreza, la característica principal del periodo socioeconómico que se vive en las islas es que la pobreza laboral no afecta sólo a zonas marginales del mercado de trabajo, sino a empleos cualificados, cuyos individuos se han visto afectados por una auténtica privación material básica
Los nuevos perfiles de la pobreza no están derivados sólo de la pérdida de empleo, o el empleo con bajas rentas, también por cambios en la estructura familiar (incremento de hogares monoparentales, desestructuración familiar?), que incide directamente en el riesgo de pobreza, así como por la participación laboral no completa de todos los miembros activos del hogar, más aún cuando existe presencia de varios menores dependientes en el mismo.
La Caja de Canarias destinó 642.000 euros en 2011 a auxiliar a unas 4.000 personas de 1.500 familias de Las Palmas en situación de nueva pobreza derivada de la actual crisis económica a través de su programa de ayudas económicas de emergencia social.