LA PROVINCIA / DLP
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La zona de El Pinar, en El Hierro, registró en la madrugada de ayer, a las 4.40 horas, un movimiento sísmico de 3,2 grados de magnitud en la escala de Richter, a 16 kilómetros de profundidad. Se trata del terremoto más intenso de las últimas semanas, aunque sigue dentro de los valores normales, según los datos difundidos por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Durante el día de ayer se localizaron siete eventos, de magnitudes comprendidas entre 1,5 y 3,2, y a profundidades entre 12 y 17 kilómetros.
El pasado viernes, día 3 de febrero, sólo se sintieron tres eventos de magnitudes comprendidas entre 0,9 y 1,1 en la escala de Richter y a profundidades entre los 12 y 15 kilómetros al oeste de la isla, en el área de El Golfo y El Julan.
En el último vuelo sobre la zona volcánica de Salvamento Marítimo, se comunicó la presencia de un foco eruptivo con poca actividad, de pequeño tamaño y forma circular, en el que no se observaba emisión de fragmentos de lava, ni vapor de agua o humo.
Durante la pasada semana, la novedad más importante en el proceso evolutivo del volcán herreño fue el aumento considerable de la mancha verde en el mar de Las Calmas, ocasionada por un incremento en la emisión de material magmático.
Desde primera hora de la mañana del jueves, se distinguía nítidamente una zona central de emisión de ceniza de color marrón y anillos de distintas tonalidades turquesa en torno a ella. Según avanzaba el día, la zona central de emisión de ceniza aumentó y llegó a tener un tamaño considerable, y la mancha de color verde se adentró en la costa, llevada por el viento y la corriente, hasta el puerto de La Restinga. En la zona central de la misma se observó la emisión de gas y burbujeo ocasional.
Según la dirección del Plan de Protección Civil por Riesgo Volcánico (Pevolca), dicha evolución se encuentra dentro de los parámetros normales del proceso eruptivo, que se sitúa en los niveles más bajos desde que se inició, aunque aún no da un patrón claro de agotamiento.