EFE
Según dijeron a EFE fuentes cercanas al caso, las detenciones se han llevado a cabo en la citada localidad toledana, lugar donde fue encontrado sin vida el joyero ambulante Eduardo Gómez Castro, de 40 años.
Juan José Gómez, hermano del joyero asesinado, dijo a EFE sentirse más tranquilo y satisfecho tras conocer estas detenciones, de las que se enteraron esta mañana a través de una llamada de la Guardia Civil y ahora espera que los culpables paguen por lo que han hecho.
Considera que la Guardia Civil ha trabajado bien y se ha tomado el tiempo necesario para detener a estas tres personas y ha esperado a tener pruebas, dijo el hermano del joyero fallecido.
El hallazgo del cadáver se produjo un día después de su desaparición totalmente carbonizado dentro del maletero de su Mercedes entre el camino de las Peñas y el de los Moledores, a las afueras del pueblo toledano.
Debido al estado del cuerpo, la identificación se tuvo que hacer mediante pruebas de ADN, por lo que no pudo ser enterrado hasta diez días después.
El día anterior al hallazgo del cadáver, el joyero fue a visitar a varios clientes del pueblo toledano y la tercera persona a quien iba a ver, Bernardina, fue quien avisó a su esposa de que estaba esperando a Eduardo y éste no llegaba, momento a partir del cual la familia puso una denuncia por desaparición y la Guardia Civil empezó la búsqueda.
El juzgado de Orgaz (Toledo) se hizo cargo del caso y decretó el secreto del sumario.
Un caso parecido ocurrió en junio de 2007, cuando un joyero talaverano, A.S.A., de 50 años, murió de dos puñaladas tras ser asaltado por dos individuos cuando volvía en su coche por un camino rural de visitar a una clienta que vivía a tres kilómetros del Casar de Escalona (Toledo).