EFE
El juicio oral comenzará el martes a las 10.00 horas en la Sección Primera de la Audiencia, y está previsto que continúe el miércoles y el jueves.
La acusada es Cristina S.H., que en abril ha cumplido 34 años y tiene desde hace veinte años diagnosticado un trastorno límite de la personalidad asociado al consumo de cannabis y alcohol, así como desde hace diez años una minusvalía del 27 por ciento en su capacidad intelectual y volitiva.
Ocho meses antes de los hechos por los que está acusada de parricidio, Cristina había sido víctima de una violación, según una sentencia de la Audiencia de Toledo de este pasado febrero, que condenó a un hombre por ello a cuatro años y medio de prisión.
Para testificar en ese otro juicio Cristina fue trasladada desde la cárcel de Ávila en que cumple prisión preventiva.
Según el relato de los hechos de la fiscalía, un doctor recomendó en febrero de 2007 que Cristina fuera ingresada en un centro sanitario debido a su delgadez y fijó la entrada para el día 14 de ese mes.
Cristina pensaba que era una estrategia de su madre para librarse de ella y la víspera metió su ropa en bolsas para irse de la casa en la que convivía con sus padres y ocasionalmente con sus dos hermanos que residían fuera.
A la mañana siguiente llamó al doctor para decirle que no iba a ingresar y pasada la una de la tarde vio a su madre sentada, leyendo, en el salón.
"Pensó que si ella no iba a disfrutar de la casa, su madre tampoco" -siempre según las conclusiones provisionales de la fiscalía-, cogió un hacha y fue al salón y "le dijo a su madre que rezara lo que supiese".
Veintiséis hachazos en la cara y en la cabeza; mientras la golpeaba la decía que no la quería.
La madre falleció a las pocas horas en un hospital de Toledo.
Cristina llamó a la Guardia Civil y a su doctor, y relató los hechos, con la justificación de que su madre la quería echar de casa y ella había pagado la hipoteca junto a sus hermanos.
Según el fiscal, en el reconocimiento psiquiátrico no se advirtió brote psicótico alguno.
A los catorce años de prisión solicitados, el fiscal agrega indemnizaciones de 30.000 euros para el padre y de 12.000 euros para cada uno de los hermanos.
Los tres están llamados a testificar en el juicio, al igual que psiquiatras, forenses, guardias civiles y criminólogos, entre otros.