A. HERRERO/D. MILLET
La jueza del Juzgado de Guardia de La Laguna decretó en la tarde de ayer domingo el ingreso en prisión provisional, incomunicada hasta el próximo jueves y sin fianza de Salvador Alberto Morales Méndez, el presunto asesino de la joven conductora de Titsa Isabel Canino, a quien imputó un delito de asesinato. Salvador Alberto mantuvo una relación amorosa con la fallecida durante 16 años y el cadáver de Isabel Canino apareció en una fosa séptica de una casa a nombre de este hombre, que también trabaja en Titsa.
Así lo indicó en un comunicado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que explica que después de que concluyera la declaración Morales, que se inició sobre las cinco de la tarde en el juzgado de guardia de La Laguna, la jueza precisó que aún se siguen realizando diligencias investigadoras. Además, manifestó que las actuaciones continúan bajo secreto de sumario.
La Policía Nacional, mientras, trabaja a toda prisa para atar las pruebas que lo relacionan directamente con la desaparición y asesinato de una mujer a la que supuestamente habría agredido y acosado ya antes de que se denunciara el extravío, según los testimonios recabados. Mientras tanto, se aguarda a los resultados de la autopsia para determinar las causas exactas de la muerte. La principal prueba es que el cadáver apareció el pasado jueves en una fosa séptica de una propiedad del detenido en el camino de La Hornera, una fosa que Salvador Morales construyó justo al lado del pozo negro principal y cubrió totalmente con baldosas para evitar que fuera descubierta.
Salvador Morales entró en la cárcel de Tenerife II exactamente a las 19.33 horas de ayer domingo en un furgón de la Policía Nacional. Quedó ingresado en un módulo especial bajo el llamado PTS (Protocolo de Prevención de Suicidios). Mañana lunes será examinado por un equipo de psicólogos para determinar su estado psicológico y decidir a dónde se le destina provisionalmente en Tenerife II. Fuentes cercanas a la investigación aseguran que las pruebas recabadas por la Policía son suficientes para el ingreso provisional en prisión por un delito de asesinato, en espera, sobre todo, de las conclusiones de la autopsia.
Asimismo, se cree que Isabel Canino, cuya desaparición se denunció el lunes 23 de marzo, podría haber sido asesinada dos días antes, el sábado 21, en la misma casa terrera de Salvador Morales donde apareció el cadáver. Se sospecha que Salvador fue a buscarla a su casa en El Sobradillo por la mañana y de ahí la condujo, en el todoterreno que poseía Canino, a la casa del camino de La Hornera, donde fue vista por última vez en una cafetería próxima que solía frecuentar el supuesto asesino. La policía estudia ahora si hubo premeditación, pues no se ha descartado que Salvador Morales abriera la segunda fosa en la que terminaría introduciendo el cuerpo de Isabel antes del asesinato. Se da por seguro que hubo violencia y se estudia si Salvador Morales la mataría utilizando una bolsa de plástico para asfixiarla, estrangulándola o a golpes.