CRISTÓBAL PEÑATE
La carretera GC-810 que enlaza Valsequillo y el Valle de San Roque sufrió ayer un hundimiento al romperse el muro de contención que ocasionó un gran boquete que pone en peligro la circulación de vehículos.
"Esta vía tiene gafe dado que en diversas ocasiones se han producido corrimientos o hundimientos de la carretera y ahora ha vuelto a ocurrir de nuevo. Justo a la altura del palmeral se produjo un reventón del muro de contención que ha dejado un boquete impresionante y sin apoyo del firme, lo cual supone un riesgo importante para la circulación, lo que ha motivado la colocación de un vallado de seguridad para evitar probables accidentes", señaló el alcalde de Valsequillo, José Miguel López.
Se trata de un problema que ya los vecinos de la zona habían detectado y que preveían que se podía producir, por lo que ya se había notificado desde el Ayuntamiento al Cabildo. No obstante, antes de llevar a cabo una intervención se ha producido el derrumbe del muro.
"Ahora sólo queda que la institución insular ponga manos a la obra para dar solución al problema, máxime teniendo en cuenta que se desconoce el alcance de los daños producidos en la consistencia del firme", añadió el primer edil.
Desde que el grupo de gobierno ha tenido conocimiento del estado de la vía, "se ha puesto manos a la obra, comunicando y demandando al Cabildo insular una pronta actuación".