M. P. P. / M. R. / M. A. M. - LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.
El titular del Juzgado de Instrucción número uno de Arucas, Juan José Suárez Ramos, imputó ayer el delito de tentativa de homicidio a una joven que supuestamente utilizó matarratas para envenenar a un anciano al que cuidaba en Tinoca.
Pese a la imputación del intento de homicidio, el juez dictó una orden de alejamiento y dejó en libertad provisional a la joven, que tiene 19 años y responde al nombre de Jacqueline A. La Fiscalía Provincial de Las Palmas no pidió prisión preventiva para la imputada porque tiene domicilio conocido en Gran Canaria y se halla fuertemente arraigada a la Isla.
De hecho, la familia de la imputada vive en el mismo barrio de la víctima, un anciano de 82 años que era atendido con frecuencia por la madre de Jacqueline. Sin embargo, a causa de un viaje, desde el pasado mes de agosto era su hija quien pasó a ocuparse del octogenario, que fue hospitalizado el pasado viernes como consecuencia del malestar causado presuntamente por el matarratas ingerido.
El anciano acudió al centro de salud de Arucas y fue el médico de urgencias quien llamó a la Guardia Civil. Los agentes del instituto armado registraron su casa de Tinoca en busca de pruebas y procedieron a la detención de la joven, que ayer admitió de manera parcial durante su declaración los hechos que le atribuyen el Ministerio Fiscal y el titular del Juzgado, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación.
HOSPITAL. El octogenario estuvo ingresado en el hospital Doctor Negrín de la capital grancanaria hasta el domingo por la tarde y en los próximos días deberá prestar declaración como testigo ante la autoridad judicial. Mientras, la investigación sigue abierta y la Guardia Civil sigue en busca de pruebas que esclarezcan lo sucedido.
Al parecer se encontraron restos de veneno en la cocina del anciano, incluso los agentes intervinieron una cafetera que podría contener restos del matarratas. También se indaga si esa sustancia apareció en un azucarero. De hecho, el fiscal adscrito al Juzgado de Arucas solicitó al juez la imputación por tentativa de homicidio al apreciar indicios suficientes de criminalidad en ese sentido.
La joven y su madre solían cuidar de la víctima dos o tres veces por semana, puesto que él apenas puede atender por sí mismo las labores del hogar.