DELIA JIMÉNEZ
El empresario hindú Girdhari Chhabria, fundador en la Isla de la firma Fund Grube, fue víctima el pasado sábado día 3 de octubre de un robo en su domicilio, en la zona residencial Sonnenland, mientras asistía al banquete celebrado en el Palacio de Congresos de Maspalomas con motivo de la boda de uno de sus hijos. Los autores del robo se hicieron con un botín valorado en 150.000 euros compuesto por monedas de oro y joyas con brillantes incrustados con gran valor en el mercado.
Éste es el segundo robo que el empresario de origen hindú sufre en su residencia sureña en apenas dos meses. Según ha podido conocer este periódico de fuentes que participan en la investigación de los hechos, al menos otros cuatro vecinos residentes en la misma urbanización han sufrido la visita de los cacos en un periodo máximo de cuatro meses.
Los hechos denunciados ocurrieron el pasado sábado 3 de octubre, entre las 21.30 horas y las 4.00 horas del día siguiente, momento en que la familia Chhabria y varios de sus invitados, algunos de ellos familiares procedentes de India y de América, regresaron a la residencia familiar. El propio empresario fundador de la cadena dedicada a la venta de productos de perfumería, joyas, electrodomésticos y otros artículos, señaló a este periódico que a su llegada a la vivienda tipo chalé encontró una ventana forzada. A continuación pudo comprobar que el armario donde su esposa había guardado días antes cincuenta monedas de oro y varias joyas de herencia familiar, abalorios todos ellos que iban a ser entregados la noche en que ocurrieron los hechos, como manda la tradición del rito de las bodas hindúes a los familiares participantes en la ceremonia, habían desaparecido.
Curiosamente, los ladrones "fueron a tiro hecho y consiguieron la llave para abrir el armario en un bolso donde su mujer la había escondido días antes". Tras saquear las joyas volvieron a colocar la llave en el mismo sitio. Girdhari Chhabria insiste en que "por encima de las pérdidas económicas está el tema sentimental. Las joyas extraídas pertenecen a varias generaciones de mi familia y mi mujer las guardaba para traspasarlas a nuestros hijos y nietos".
Las sospechas sobre el primero de los robos perpetrados en la residencia situada en Sonnenland, en San Bartolomé de Tirajana, de esta familia de origen hindú afincada desde hace cuarenta años en Canarias, apuntan a la actuación de una banda organizada. Hace dos meses los ladrones forzaron, sobre las cinco de la madrugada, una de las puertas de acceso al inmueble sureño y se llevaron dinero y relojes por valor de 21.000 euros sin que ninguno de los once inquilinos se percatara de la presencia de personas extrañas.