ACN PRESS
El portavoz del Gobierno de Canarias, Martín Marrero, admitió hoy que el minuto de silencio protagonizado por todas las Consejerías del Ejecutivo regional tras la muerte de Aitana, la niña de tres años que falleció en el Hospital de Candelaria el pasado miércoles, pudo "no ser adecuado" porque el caso todavía se encuentra en proceso judicial.
"Sinceramente", enfatizó el portavoz durante la conferencia de prensa en Las Palmas de Gran Canaria, "cabe interpretar este minuto de silencio con una expresión de dolor por la muerte de una niña en las circunstancias que se dieron, circunstancias, insisto, que están pendientes de esclarecerse en el ámbito judicial", apuntó Marrero, que remarcó que el Gobierno, con celebración del minuto de silencio, "trataba de expresar el dolor y la solidaridad con una familia que había perdido una niña de tres años".
Marrero sostuvo que la Consejería de Sanidad ha cumplido "escrupulosamente la legalidad" en este caso y defendió la postura gubernamental al señalar "que nadie ha filtrado los datos a ningún medio de comunicación" y los periodista "saben quién sí ha filtrado información durante este proceso", desde que falleciera la menor.
En una línea reflexiva, cuestionó que los medios de comunicación trataran ahora a los médicos del Servicio Canario de Salud, por los supuestos errores en los diagnósticos, como antes habían tratado al padrastro, que permaneció detenido durante tres días y posteriormente fue puesto en libertad sin cargos por el juez que instruye la causa. "Quienes no son jueces, quieren jugar a ser jueces", denunció.