A.J.F. / M.A.M.
La Policía Local de Telde ha iniciado una investigación para esclarecer la aparición de nuevos restos de animales decapitados tanto a las puertas del cementerio de San Gregorio así como en otros puntos de la ciudad, según informaron ayer a este rotativo fuentes de este cuerpo. Todo apunta a que este fenómeno guarda estrecha relación con la prácticas de santería que tan habituales son en la ciudad y que no han dejado de sucederse en los últimos meses.
De un lado, una llamada de alerta efectuada a las 21.30 horas del jueves por dos personas permitía localizar, junto a la puerta de entrada al cementerio de San Gregorio, una bolsa oscura en la que se hallaba una gallina decapitada. Por lo que ha trascendido, la Policía cuenta con la matrícula de la furgoneta que llegó hasta el lugar y supuestamente depósito estos restos.
El gesto podría acarrear la imposición de una sanción dada la supuesta falta administrativa que dimana de la colocación de restos de animales en la vía pública, con el consiguiente riesgo para la salud pública.
Junto a este incidente, en la mañana de ayer aparecía, junto a una pequeña talega de tela oscura una paloma decapitada en el patrio central de la Casa Condal de San Juan de Telde. El hallazgo cogió de sorpresa a los miembros de la Comisión para la Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico de la ciudad, que este viernes giraron una visita al coqueto recinto.
Las apariciones de animales decapitados, muy previsiblemente relacionadas con ritos santeros, no son nada nuevas. En los últimos tiempos se han repetido las denuncias por hallazgos similares en las cercanías del cementerio de San Gregorio. Esta misma semana, sin ir más lejos, se localizaron un grupo de cabezas de pequeños pájaros clavadas en los troncos de los árboles que están próximos al complejo mortuorio y el jueves también se detectaba un coco incrustado en el tronco de un árbol emplazado al naciente del cementerio católico de San Juan, lo que también es una práctica típica de la santería.
Por todo ello, la Policía Local ha iniciado ya las oportunas pesquisas para poner fin a este tipo de gestos.
Ya en el mes de julio, el religioso responsable de cementerio encontró dos gallinas muertas en el camposanto, cocos y palomas destripadas.