GREGORIO CABRERA
La primera patera del año en Lanzarote alcanzó ayer la abrupta costa de Pechiguera, en Playa Blanca (Yaiza), en las inmediaciones del faro. Y lo hizo en extrañas circunstancias que están siendo investigadas por la Guardia Civil. Los efectivos de este cuerpo procedieron a la detención de la única persona que fue localizada tras el desembarco, un ciudadano de origen magrebí que portaba una cantidad importante de dinero. Se baraja tanto la posibilidad de que viniera en solitario para supuestamente intentar introducir droga o cualquier otra actividad presuntamente ilícita como que fuera el patrón de una embarcación en la que habrían viajado inmigrantes que habrían tratado de entrar ilegalmente en España a través del litoral sureño de la Isla.
En cualquier caso, ayer por la tarde continuaban las labores de rastreo por las inmediaciones del lugar donde apareció la maltrecha barquilla a la búsqueda de otras personas que pudieran haber viajado a bordo desde la costa africana. Entrada la noche, no habían aparecido más personas vinculadas a esta patera, según informaron a este diario al filo de las 20.00 horas fuentes del Ayuntamiento de Yaiza. La localización de la patera tuvo lugar por parte de efectivos de la Policía Local y de Protección Civil del municipio de Yaiza y tuvo lugar de manera casual, pues se produjo cuando estaban tras la pista de un cetáceo que había aparecido varado por la zona.
En cualquier caso, el fenómeno de las pateras despierta en Lanzarote tras varios meses de inactividad y lo hizo, curiosamente, en un día donde el mar estaba especialmente virulento, lo cual no hace sino añadir más misterio a las circunstancias en las que llegó esta patera. El año pasado estuvo marcado por la tragedia de la patera llegada a Los Cocoteros (en la costa de Guatiza, al norte de Lanzarote), la cual volcó a escasos metros de la costa y provocó la muerte de una treintena de personas. El sueño acabó en el fondo del océano.