M. REYES
Probablemente la mala suerte jugó un papel determinante en la muerte de Louise Martha Gudrum Karschumke, la turista alemana de 75 años que falleció el pasado 25 de febrero en el sur de Gran Canaria tras sufrir un tirón y ser arrastrada por un coche. Pero detrás de la desgracia y la casualidad está Carmelo Rodríguez Betancor, un viejo conocido de la policía que arrastra 67 detenciones por todo tipo de robos, sobre todo con violencia, fuerza y hurto de vehículos.
Un historial delictivo que abarca 36 páginas de antecedentes penales, las cuales se traducen en una quincena de condenas que lo han convertido en un habitual de Salto del Negro, la prisión provincial de Las Palmas en la que ahora vuelve a estar encarcelado por la muerte de la turista alemana.
Sin embargo, la mañana del fatídico tirón, Carmelo Rodríguez, de 49 años, no estaba entre rejas, sino al volante de un BMW robado, en busca de una víctima a la que darle el palo. Fue entonces cuando se fijó en el bolso de la turista, se alongó por la ventana y dio el golpe. La mujer se aferró a sus pertenencias y fue arrollada por el coche ante el estupor de su marido y otros dos turistas, quienes cogieron la matrícula del vehículo y pidieron al recepcionista de un hotel cercano que llamara a la policía. En un principio pensaron que era un atropello y que el conductor se había dado a la fuga, pero pronto cobraron conciencia de lo ocurrido.
Entre 10 y 30 minutos después, los coches patrulla estaban encima de Carmelo Rodríguez, cuya alocada huida finalizó en La Garita, después de estamparse contra una farola, una vivienda e intentar escapar de los agentes a pie. Llevaba encima el bolso sustraído.
Dos días más tarde, a petición de la fiscal Marta Sixto, la juez envió Carmelo a prisión preventiva, imputado por los delitos de robo con violencia y homicidio imprudente. Caso cerrado, al menos para la Guardia Civil.