D.R. / ARRECIFE
Las carreteras de Lanzarote se cobraron ayer una nueva víctima mortal. Una mujer de 60 años de edad, María Dolores Cañada Robayna, perdía la vida en la tarde de ayer cuando el ve-hículo que conducía se salió de la carretera LZ-2, que une los municipios de Tías y Arrecife, por causas que todavía se desconocen. Un accidente en el que también se vio involucrada su nieta, de 12 años, que sufrió policontusiones de carácter menos graves y que tras ser estabilizada por el personal médico del Servicio de Urgencias Canario (SUC) fue trasladada al hospital José Molina Orosa de la capital conejera.
El vehículo, tras salirse de la carretera, a la altura del puente que da acceso a una machacadora de piedras para la construcción, dio varias vueltas de campana, cayendo hasta un pequeño barranco situado en la carretera que se dirige al karting de Puerto del Carmen. Cuando llegaron los equipos de emergencia hasta el lugar del siniestro nada pudieron hacer por la abuela, solamente certificar su fallecimiento.
La autopsia determinará ahora las causas de este accidente, aunque algunas fuentes aseguraban ayer, que esta señora tenía problemas relacionados con bajadas de tensión. Una causa que podría haber provocado la salida de la vía, ya que esta carretera no está considerada peligrosa. No obstante, habrá que esperar a los análisis médicos y al atestado de la Guardia Civil para conocer con exactitud los motivos del trágico accidente.
A última hora de ayer el estado de salud de la pequeña no corría peligro. Según fuentes sanitarias la niña se encontraba consciente, mientras le practicaban las pruebas para conocer el alcance de sus lesiones. En el accidente una de las piernas de la menor quedó atrapada en el coche, por lo que se necesitó la ayuda de los bomberos.