ANTONIO CABRERA
El cadáver de un hombre que apareció flotando el pasado martes en la playa de La Guirra, en el municipio majorero de Antigua, pertenece a un súbdito francés que era pasajero de un crucero de lujo y cayó al agua cuando el buque se encontraba navegando entre Lanzarote y Fuerteventura rumbo al muelle de la capital tinerfeña.
El hombre ha sido identificado como Pascual Yullart, de 36 años de edad y viajaba a bordo del crucero Costa Serena que había partido el 21 de febrero desde el puerto de Barcelona rumbo a Casablanca y que además tocaba las ciudades de Arrecife, Santa Cruz, Funchal, Málaga para regresar de nuevo a Barcelona. Sin embargo, el viaje de placer de la familia Yullart, donde viajaban los padres y el fallecido, se convirtió en una auténtica tragedia.
El cadáver del joven se encontraba totalmente desfigurado, e incluso con alguno de sus brazos desprendidos como consecuencia de los días que llevaba en el agua. Portaba un reloj, una cadena de plata, así como un tatuaje de signos orientales, varios piercings y una argolla en la oreja izquierda.
El crucero tardó dos días en llegar al puerto de Casablanca y al quinto día de partir del puerto catalán ya se encontraba atracado en Lanzarote. Este periódico ha podido confirmar que el joven francés realizó una excursión por la isla conejera, pero se le pierde el rastro durante la travesía hacia Tenerife. Los datos apuntan que cayó al agua a las pocas horas de salir el buque del muelle de Los Mármoles, en concreto al Norte de Fuerteventura. Esto confirma que el cuerpo apareciera en la zona de Sotavento arrastrado por las corrientes de la Bocaina, dado que si llega a caer por la costa oeste de la isla majorera su cadáver hubiera sido empujado por las mareas hacia la zona de Ajuy o Cofete.
Las dudas que se plantean en este caso se localizan en cuándo sus padres advirtieron de la desaparición de Pascual y si el capitán del barco alertó a los servicios de salvamento de Canarias. Según ha podido saber este periódico entre los días del 25 y 26 de febrero, fecha en que el Costa Serena surcó aguas canarias, no hubo ningún avisó de hombre al agua.