EFE
Asuntos como la educación o el terrorismo también se han repetido a lo largo de la emisión, aunque ha sido la crisis económica, en concreto la que más afecta a los bolsillos de los ciudadanos de a pie, la que ha protagonizado los noventa minutos de programa.
Por ejemplo, el camerunés Eric le ha expuesto que todavía no tiene los papeles en regla a pesar de que lleva cuatro años en España y se ha quejado de que se encuentra en el paro, a lo que el líder de los populares le ha aconsejado que "no se rinda" y que "no tire la toalla".
Mientras, Alberto, de Santander, se ha interesado por cómo gestionaría Rajoy un sueldo de 855 euros como el que él gana, a lo que el presidente del PP ha reconocido que, aunque "es bajo", debe luchar para que las cosas sean mejores y obtenga mayor remuneración.
Otros ciudadanos, como el jubilado gaditano Ramón y la administrativa madrileña Mari Cruz, han querido saber por qué es tan difícil para el PP y el PSOE aparcar las diferencias políticas y llegar a un acuerdo para salir de la crisis.
A diferencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que no tuvo que contestar ninguna pregunta sobre terrorismo, Rajoy ha tenido que enfrentarse a tres cuestiones sobre este tema, una de ellas relacionadas con el 11-M.
La educación ha sido otro de los asuntos recurrentes de la entrevista, en la que Rajoy ha contestado además a otros temas sociales como el debate de la cadena perpetua, el aborto o la selección genética de embriones.
Durante el programa, Rajoy ha confesado también que no sabe hablar inglés pero que eso no es impedimento para llegar a ser un buen presidente de Gobierno.
Ha ilustrado su argumento al decir que tanto Felipe González como José María Aznar fueron "buenos" presidentes.
También ha tenido que esforzarse en demostrar sus conocimientos sobre la geografía española porque una ciudadana jienense, Ana Belén, ha llegado incluso a preguntarle qué conocía de su provincia antes de invitarle personalmente a visitar su pueblo, Martos.