LA PROVINCIA/DLP
Telecinco emitió ayer la segunda y última parte de la miniserie de ficción Vuelo IL8714, basada en los dramáticos hechos acaecidos en el aeropuerto de Barajas hace dos años, cuando un avión que salía desde Madrid hacia Gran Canaria sufrió un accidente durante el despegue que se saldó con la muerte de parte del pasaje. La tv movie, centrada en la investigación del caso, optó por afrontar el crucial momento del accidente limitándose a retratar a los supervivientes que conseguían salir del avión con vida tras el golpe, y no incluyó referencias visuales a los fallecidos en el colapso del avión.
La filmación y emisión de estas serie levantó mucha polémica en las pasadas semanas, pues sólo han transcurrido dos años desde que ocurriera el accidente, por lo que desde distintos colectivos se juzgo improcedente y peligroso para los supervivientes y familiares enfrentarse de nuevo a un hecho tan traumático. Así, la solución por la que optaron los responsables de la serie, de aludir al accidente sin imágenes violentas ni de los fallecidos, parece ideada preciosamente para evitar afectar a estas personas, después de recibir tantas críticas.
La serie se centra más en la investigación que en el accidente, en las fricciones que surgen entre los investigadores y en los intereses corporativistas o empresariales por responsabilizar a unos y a otros.
El segundo capítulo termina cuando la comisión de investigación da por terminadas sus pesquisas y decide poner el caso en manos de la Justicia, tras detectar una concatenación de causas imputables a distintos responsables, desde los pilotos a la compañía constructora del avión.