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Los pescadores de las Islas Galápagos calzan unas especies de zapatillas azules de lona que denominan popularmente canchalagüeras. Tres creadoras grancanarias que integran el Colectivo Silencio (mujeres rodando), se desplazaron a este paraíso natural del planeta perteneciente a Ecuador hace tres años, para rodar el documental Galápagos en canchalagüeras, que el día 17 de abril, se proyecta (con entrada libre hasta completar aforo) a partir de las 20.00 horas, en el centro cultural Gran Canaria Espacio Digital, en Ciudad Alta, en Las Palmas de Gran Canaria.
El trabajo dirigido por Rosa P. Almeida, la directora de producción Fany García-Campero, y la directora de fotografía, Teresa Ruano Santana, ofrece desde la cotidianeidad, una visión cercana a la problemática de los habitantes de San Cristóbal, capital de Galápagos, un espacio natural de alto valor ecológico considerado como un laboratorio viviente que dio origen a la teoría de la evolución de Darwin. El documental, de setenta minutos de duración, ha contado con una ayuda de asistencia técnica del Gran Canaria Espacio Digital del Cabildo grancanario.
Rosa P. Almeida avanzó que la génesis de este trabajo de carácter independiente está en su viaje realizado hace siete años a las mencionadas islas subtropicales para trabajar en el Proyecto Integral Galápagos, impulsado por la Agencia Española de Cooperación Internacional. Allí conoció de cerca los conflictos que la Ley Especial de Galápagos estaba generando entre los habitantes de ese archipiélago integrado por trece islas, que busca compatibilizar sus políticas conservacionistas de su excepcional medio ambiente con el desarrollo sostenible de una población que se siente abandonada por el Gobierno de la República de Ecuador.
Ese primer viaje dio paso al llevado a cabo más tarde en 2004, ya en compañía de García-Campero y Ruano Santana.
"A partir de las dudas que genera la realidad social y sus variables en Galápagos es cuando surge este documental. ¿Es factible el desarrollo sostenible en este archipiélago, uno de los parques nacionales y reserva marina patrimonio de la Humanidad más apetecibles del mundo?", se preguntó la directora. "Ese conflicto -conservación versus desarrollo- es el hilo conductor de este documental en el que también se aborda la peculiar idiosincrasia de ese pueblo. Queríamos reflejar como isleñas la realidad local de esos otros isleños que, como nosotras, también se encuentran a miles de kilómetros de distancia del continente, y en donde el tiempo parece que definitivamente se ha detenido", añadió.
El discurso narrativo del documental Galápagos en canchalagüeras se ha construido a partir de las muchas entrevistas realizadas en San Cristóbal. Con música original compuesta por Leticia Armijo y Loreto Pérez Almeida que se grabó en directo en la sala Gabriel Rodó de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, el citado trabajo fue estrenado en el Festival Internacional de Cine Documental EDOC 2007 de Ecuador, y ha sido premiado en distintos festivales como el de Cine Eco Festival de Portugal o el Festival de Cine Iberoamericano Ibértigo.
Galápagos en canchalagüeras se rodó en un mes. La directora de producción, Fany García-Campero, se refirió a las complicaciones técnicas y burocráticas del rodaje en el que los permisos de entrada a Galápagos los proporcionan tres ministerios distintos del gobierno ecuatoriano. "A Galápagos no puedes viajar por tu cuenta a no ser que compres un crucero turístico. Hay leyes muy estrictas y no puedes permanecer más de cuatro años en el archipiélago, a no ser que contraigas matrimonio con un natural de Galápagos", señaló la miembro del Colectivo Silencio (mujeres rodando).
En el documental aparecen distintos personajes locales como pescadores, hosteleros, cantantes y poetas, panaderas, trabajadores del Parque Nacional y de la Estación Científica Charles Darwin, estudiantes, veterinarias, agricultoras y Tito Cobos, hijo del primer habitante humano de Galápagos.
Para Rosa P. Almeida, el documental como género se convierte en una experiencia creativa muy gratificante. "Te proporciona la posibilidad de conocer a infinidad de personas y otras realidades, siempre está sujeto a sorpresas e incorporar cosas que ocurren, incluso por culpa de la intervención tuya en la vida de las personas que son motivo de tu interés. Hemos rearmado y reconstruido nuestra visión de la realidad de Galápagos para que otros se hagan una idea de las inquietudes de sus habitantes, y eso hay que plantearlo con mucho respeto. Este documental está planteado como un aprendizaje y un descubrimiento", señaló la directora.
En 2002, Rosa P. Almeida creó con Teresa Ruano y otras profesionales de la comunicación el equipo de creación audiovisual Silencio (mujeres rodando), que ha producido hasta el momento cuatro vídeos divulgativos Este colectivo nació con la finalidad de llenar un hueco en el panorama de la producción audiovisual realizada por mujeres en Canarias, desde una perspectiva de género. Muchos de sus trabajos han estado financiados por el Instituto Canario de la Mujer del Gobierno de Canarias. El último trabajo de Rosa P. Almeida ha sido otro documental sobre microcréditos, rodado en Senegal, a través de la Fundación CEAR, con financiación del Gobierno de Canarias.