JOSÉ DE AGUILAR - TOP CANARIAS.
Vicente León Fernández ha logrado cotas que eran inimaginables en su juventud, en la que se distinguía, como él mismo reconoce en su libro autobiográfico Cartas a un hijo , como la oveja negra de la familia. Y es que más de un quebradero de cabeza dio a sus padres debido a su poco interés en progresar en los estudios, hasta que decidió sentar la cabeza, licenciarse en Derecho y convertirse en un relevante político regional.
Curiosamente, días antes de tomar posesión como alcalde de Las Palmas de Gran Canaria por primera vez, un vehículo lo atropelló en la calle Rafael Cabrera: "Yo salía del despacho de Lorenzo Olarte y crucé precipitadamente. Un coche me alcanzó y al llegar a la clínica del Pino no recordaba mi nombre.
El enfermero les dijo a sus compañeros que yo era José Vicente León, el nuevo alcalde. Aquello no trascendió a la prensa, algo que hoy sería impensable".
Sobre su etapa estudiantil, afirma entre risas: "Fui antiguo alumno de todos los colegios de Las Palmas, hasta que me quedé en el Claret. Además, de niño jugaba muy bien al fútbol, como interior y extremo izquierdo, y cuando me iba a fichar el infantil de la UD Las Palmas mi padre, que era médico, me descubrió una pleuritis y me impidió seguir jugando".
Durante sus habituales fugas del colegio nació su afición al cine: "Me refugiaba en el Pabellón Recreativo y disfrutaba de sesiones dobles. Mi actriz predilecta era Audrey Hepburn y hoy, Nicole Kidman. No hay fin de semana que no vea un par de películas".
Con apenas 27 años, antes de obtener la licenciatura en Derecho, se convierte en empresario con un puesto en el Mercado de Las Palmas, y luego acaba la carrera a los 31.
Antes de que ello ocurriese, en otra fuga por espacio de unos meses a Londres, trabajó de freganchín, auxiliar de camarero y modelo, aunque no se consideraba un seductor.
De su paso por la política, rememora que quiso transmitir su forma de ser: "Era importante el talante; que no hubiese enfrentamiento, sino entendimiento. Yo fui un obseso del consenso con los portavoces de los restantes partidos". Por ello, cuando ve lo crispado que está en la actualidad el ambiente entre nuestros políticos, "me resulta desagradable. Es más, creo que el pacto entre el PP y el PSOE en el País Vasco es estupendo, pues estamos obligados a entendernos y a buscar canales de diálogo".
En su primera época de alcalde, José Vicente León sufrió un acto desleal por parte de su primo hermano Miguel Ángel, con cuyo voto prosperó una moción de censura que le arrebató el bastón de mando: "Es más hermano que primo. Hoy nos vemos y nos saludamos, e incluso nos damos un beso. Yo no le guardo ningún rencor".
El siempre caballeroso León Fernández considera que Las Palmas de Gran Canaria es hoy en día mejor ciudad que cuando él era alcalde: "Con el paso del tiempo va habiendo más recursos. En mi época tenía una gran cola de acreedores en el Ayuntamiento y yo sufría mucho, porque los pobres contratistas se iban a arruinar.
Era un logro que el consistorio no le debiese un duro a nadie. A veces, el interventor me decía que no había dinero para pagar a los funcionarios, pero aparecía gracias a los créditos".
Un duro percance en su vida fue la trombosis sufrida por su esposa, de la que se recuperó admirablemente: "Tuvimos mucha suerte. Ahora está fenomenal, aún más guapa y fuerte, y con una gran memoria. Además, pinta y lo hace de maravilla".
José Vicente León reconoce que, a raíz de ese revés, perdió ilusión por la política, "aunque recientemente tuve ofertas tentadoras, lo que indica que no dejé mal recuerdo.
Yo procuré defender al individuo ante la Administración. Con el poder que te da la política puedes ayudar mucho a la gente".
Tras recuperar su despacho de abogados "empezando de cero", con el apoyo de sus hijas Carmen y Carolina, José Vicente León está también muy ilusionado con una novela de intriga que tiene casi culminada.