Hace ahora 25 años un por entonces joven ingeniero industrial grancanario, ya casado y padre de dos hijas, tomaba posesión como presidente de la Cruz Roja de Las Palmas de Gran Canaria y reflejaba en LA PROVINCIA su preocupación por la toxicomanía, la escasez de puestos fijos y de socorristas y las insuficientes donaciones realizadas al Banco de Sangre. Hoy, este canario universal ultima su segundo y definitivo mandato como presidente de la Cruz Roja y Media Luna Internacional