JAVIER PARRA
La aplicación de las células madre como nuevo recurso para procurar la mejoría de pacientes afectados por determinadas enfermedades ha creado un ambiente de optimismo entre los enfermos y algunos médicos. Numerosos científicos, sin embargo, se muestran precavidos ante este avance y anticipan que las células madre no suponen una panacea, mientras algunos desaprensivos aprovechan la coyuntura para aplicar costosos tratamientos que no curan enfermedades muy graves.
Mientras tanto, la Sociedad Internacional para la Investigación de Células Madre ha alertado en un informe sobre la supuesta eficacia de algunos tratamientos para sanar enfermedades tan graves como la diabetes mellitus, la esclerosis o las lesiones irreversibles de la médula espinal. Centros médicos de dudosa reputación cobran cifras astronómicas a enfermos que acuden para someterse a terapias que no dan resultados.
La prensa española ha recogido testimonios de personas que se han dejado arrastrar por este "turismo de células madre" y han acudido a clínicas de Alemania, Holanda, Japón, China o Rusia, donde, después de desembolsar miles de euros y permanecer ingresados hasta dos y tres semanas, regresaron a su casa sin dinero y sin haber mejorado de su enfermedad.
Las célula madres son definidas científicamente como células progenitoras, autorrenovables y capaces de regenerar uno o más tipos celulares diferenciados. Existen dos grupos de células madre. Por una parte están las embrionarias, con una extraordinaria capacidad de regeneración. Y por otro, las orgánico-específicas, capaces de originar las células de un órgano concreto tanto en el embrión como en el adulto.
INTERACCIÓN NECESARIA. El director del Centro de Investigación en Medicina Regenerativa de Barcelona, Juan Carlos Izpisúa, aseguró que las de origen embrionario tienen más potencialidades que las que provienen de tejidos adultos, aunque ambas "no deben ser excluyentes", pero aclaró que su equipo de investigación trabaja con ambas porque su interacción "es necesaria para el desarrollo científico".
El experto pone como ejemplo el descubrimiento que ha efectuado su equipo sobre la curación in vitro de la anemia de Faconi, una enfermedad de origen monogénico a partir de células madre adultas. Sin embargo, este avance no puede trasladarse al hombre porque han observado que estas células han sido conseguidas mediante una metodología que, si bien cura la citada patología, en ratones "muy posiblemente induciría la aparición de tumores cancerígenos".
Izpisúa recuerda además que "todo lo que se ha aprendido" en el campo de la Medicina Regenerativa ha sido a partir de las células madre embrionarias "que estaban congeladas y que iban a ser descartadas".
El especialista español considera que aún "falta mucho" para poder llevar la investigación básica a la clínica diaria mediante el trasplante celular. En cambio, ve más posible que en los próximos años los avances en este ámbito de experimentación ayuden a obtener "nuevas familias de fármacos" que permitan curar o aliviar enfermedades hoy no tratadas.
Otro investigador español en este campo, Guillermo Antiñolo, director de la Unidad de Genética, Reproducción y Medicina Fetal del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, destaca que el ojo, en especial la retina, es un órgano "excepcional" para investigar terapias avanzadas basadas en células madre embrionarias.
Bernat Soria, ex ministro español de Sanidad y científico de dilatada trayectoria, aboga por que no se creen falsas expectativas. Recuerda la complejidad de estos trabajos y su estadio inicial y defiende "una actitud ética" al informar a la opinión pública sobre los éxitos terapéuticos de estas investigaciones para no generar esas falsas expectativas.