ADOLFO MARTÍN
Diego Barber nació en la isla de los volcanes, Lanzarote. Desde su infancia y gracias a la afición de su padre por la música adquirió la habilidad de tocar la guitarra y de manera natural comenzó a familiarizarse con este instrumento de cuerda. Su formación se inició en el Conservatorio de la isla conejera, donde recibió clases maestras por parte del profesor Miguel Ángel Calzadilla y del maestro Tonín Corujo.
Barber pensó en marcharse de la Isla y, tras meditarlo junto a su familia, se trasladó a Madrid para continuar su formación en el Conservatorio Arturo Soria. Su formación académica culminaría en Salamanca y años más tarde en Salzburgo, donde se graduó. En 2004 el músico conejero comienza a ofrecer sus primeros conciertos por el territorio peninsular, Grecia y Alemania. Según declaraciones del propio músico, sus primeros conciertos los recuerda con mucha responsabilidad, con miedo y adrenalina.
Diego no sólo toca la guitarra, sino que además compone sus propias obras. To- dos los años acude con su familia a Mauritania, lugar de inspiración para el canario.
"La inspiración siempre viene cuando se está trabajando o pensando en crear. Pero bien es verdad que es casi imprescindible tener cerca a grandes músicos y escuchar grandes obras. Y al decir obras me refiero a cualquier tipo de arte o bien de naturaleza", comenta el joven músico.
En la actualidad, Diego reside en Nueva York, donde los críticos le han calificado como uno de los guitarristas más importantes del panorama musical de estos tiempos. "Creo que si esto me hubiera pasado a los 20 años, quizás me lo hubiese creído y me hubiera perjudicado. Ahora me satisfacen las críticas y sigo trabajando", opina Diego Barber al respecto.
Barber ha compuesto algunas de sus últimas piezas y crea ' Calima', que quizás sea la 'cristalización' de muchos años de duro esfuerzo y trabajo.
"Ha valido la pena. Ya no sólo por el resultado del disco, sino porque durante este camino conocí y aprendí de personas que han cambiado mi vida. Ahora tengo más paciencia y sé que el esfuerzo y la fe en lo que uno hace son valores imprescindibles", relata el autor.
En este trabajo ha contado con la colaboración de los mejores artistas del panorama musical como Mark Turner, Larry Grenadier y Jeff Ballard, entre otros. Sin duda tanto trabajo y esfuerzo ha sido recompensado con un disco bien hecho y de calidad. Definitivamente para Diego es un sueño hecho realidad.
Además, el joven se siente valorado como artista y comenta que en su tierra es donde recibe más cariño y donde mejor se encuentra.