En el verano de 1970 tomó tierra en el aeródromo de El Berriel por primera vez una avioneta IBERAVIA I- 11-B que había despegado del aeropuerto de Gando, pilotada por Rafael Massieu Van de Walle, en aquel entonces jefe de vuelos y vicepresidente del Aeroclub. De esta manera quedaron abiertas al tráfico aéreo la pista y las instalaciones de El Berriel y la Escuela de Pilotos.
En conmemoración de esa fecha, el Real Aeroclub de Gran Canaria organizó recientemente una competición aérea de
tomas (aterrizajes) de precisión. En primer lugar quedó clasificado Juan Martín, en segundo Eduardo González, tercero Gerardo Moreno y en cuarto lugar Domingo Vega.
Tras la competición se realizó un almuerzo de confraternidad en el restaurante del Aeroclub, además de la entrega de trofeos a los ganadores.