Un día normal, a temperatura media y sin realizar esfuerzos, el cuerpo pierde más de medio litro de agua. Agua que compensamos bebiendo.

Estos días en muchos lugares de España se van a superar ampliamente los 40ºC. En esas condiciones ¿cuánta agua podemos llegar a perder?

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Pues los expertos calculan que alrededor de litro y medio. Y el no compensar esa pérdida de líquidos puede llevarnos a la deshidratación.

Sequedad en la boca, fatiga, mareos, náuseas, dolor de cabeza, orina oscura o irritabilidad son algunos de las señales que nos advierten de que nuestro cuerpo ha perdido demasiado líquido y no lo hemos repuesto.

Pero ¿cuánto tenemos que beber para recuperar los niveles de agua corporal?

Desde la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) señalan que la necesidad media de agua está en torno a los 30 ml/kilogramo de peso/día.

Además, hay que tener en cuenta que no sólo el agua nos aporta líquidos, sino también los alimentos sólidos.

Según la FEAD, «aproximadamente el 20-30% proviene de alimentos sólidos y el 70-80% de las bebidas y el agua».

Opciones líquidas para hidratarse

En este tema el consenso es total. El agua es la mejor opción para hidratarse.

A pesar de ello, hay personas a las que les cuesta beber agua y buscan otras opciones líquidas.

La oferta de bebidas es muy amplia, pero no todas están recomendadas para recuperar los niveles de líquidos que perdemos de forma natural.

Desde la FEAD explican cuáles si y cuáles no.

¿Por qué? Pues porque tienen un efecto diurético, es decir, ayudan a eliminar más líquidos todavía.

En este punto la Fundación de Digestivo hace un inciso para hablar de la cerveza.

Además, su consumo moderado, aporta a nuestro organismo diferentes nutrientes, fundamentalmente vitaminas del grupo B y antioxidantes. Sin embargo, señalan que no es la mejor opción para hidratarse.

Alimentos sólidos que hidratan

Aunque pueda resultar paradójico, los expertos de la FEAD señalan que todos los alimentos, todos, contienen agua en mayor o menor porcentaje.

«Por ejemplo, el contenido hídrico de la mayoría de las frutas y verduras por lo general supera el 85 %, mientras que el arroz y la pasta contienen alrededor de un 70% de agua».

Incluso productos como las galletitas saladas contienen agua, alrededor de un 5% concretamente.

Así que consumir verduras y frutas, que además estos días de calor apetecen más, puede complementar también la hidratación corporal.

Deportistas, niños y ancianos requieren más hidratación

Estos días de termómetros al rojo hay que estar especialmente pendientes de los niños y los ancianos, los dos grupos más vulnerables al calor.

Pero cuidado también con los aficionados al deporte porque hacer ejercicio físico durante estos días puede aumentar «agotar los niveles de agua del cuerpo», advierten desde la FEAD.

La práctica deportiva durante estos días canícula puede hacernos perder entre 2 y 5 mililitros de agua corporal por minuto.

Por ello, además de la alimentación, con una dieta rica en carbohidratos y fruta, los expertos recomiendan «beber unos 500 ml de agua en las 2 horas anteriores al inicio de la actividad».

En el caso de las personas mayores hay que tener en cuenta que, con los años, se va perdiendo el control de líquidos por disminución del estímulo de la sed.

A esto hay que sumarle las patologías propias de la edad o el consumo de determinados fármacos, lo que hace a los más mayores muy vulnerables a la deshidratación.

Por ello la FEAD recomienda «establecer un horario para la ingesta, restringiéndolo durante las últimas horas de la tarde y noche».

Algo parecido sucede con los niños, a los que debemos dar preferiblemente agua de forma habitual a lo largo del día, en especial si tienen edad suficiente para, además, estar continuamente realizando actividades físicas.