Muchos ya están de vuelta de las vacaciones y ahora la piel sufre las consecuencias del exceso de sol y la falta de hidratación llegando a todo un clásico del verano: pelarse la piel.

Hay que recordar que lo más importante de conseguir un bonito bronceado es proteger la piel para evitar quemaduras y el posterior pelaje.

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Porque no solo resulta antiestético o incómodo, sino que, además, es síntoma de que no hemos tomado las medidas necesarias para tomar el sol.

Utilizar protector solar en todo momento y evitar tomar el sol entre las 12 de la mañana y las 16 de la tarde son los mejores aliados para rehuir de pelarse la piel.

Sin embargo, si ya has visto que la piel ha empezado a levantarse, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) proporciona algunos consejos para que lo puedas tratar.

¿Cómo evitar pelarse la piel?

El motivo de que la piel se escame es que, tras la exposición solar, se desprenden una gran cantidad de células provocando que comience a fracturarse.

Beber agua en abundancia te ayudará a prevenir este proceso.

Meter el producto en la nevera unos minutos antes de la aplicación aumentará su efecto calmante produciendo un mayor alivio.

Incluye también productos cítricos con vitamina C como la naranja, el limón o el vinagre de manzana, que previene la aparición de ampollas y la descamación de la piel.

Los expertos indican que solo debe aplicarse en las zonas donde la piel esté escamada y evitar extenderlo por aquellas zonas aun sanas.

Intenta aliviar el picor con productos calmantes o con un poco de frío, pero no frotes tu piel con nada áspero o sólo conseguirás dañarla aún más.

Evita todos aquellos que contentan alcohol y tampoco uses sales de baño ni aceites aromáticos. En su lugar, aplica un gel ligero que proteja el ph natural de tu piel.

Otro de los errores más comunes es comenzar a tirar de la piel que se ha desprendido, ya que se puede acabar arrancando parte de la epidermis sana.

Además, este gesto puede promover posibles infecciones.

Si continúas exponiéndote a los rayos solares, tan sólo conseguirás aumentar la tirantez de tu piel.

Aplica una crema solar alta, utiliza un sombrero y gafas de sol y quédate en la sombra hasta que tu piel se recupere por completo.

¿Cuándo acudir al médico?

Las descamaciones que se originan tras un intenso día de exposición solar no suelen requerir una visita al médico.

Sin embargo, desde la AEDV señalan que se debe acudir si la quemadura solar se acompaña de ampollas.

También si hay un enrojecimiento muy llamativo o la superficie corporal afectada es muy grande.

En este caso, el especialista valorará el estado de la piel y, según la gravedad, podría llegar a recetar algún tipo de medicación oral o tópica.