Indignados y con un ataque de nervios estaban ayer los boticarios de las Islas, que se ven en la tesitura de tener que pagar las recetas de la Seguridad Social de su propio bolsillo, a través de ahorros o intentando conseguir créditos bancarios.

La Consejería regional de Sanidad se ha quedado sin liquidez para abonar la factura farmacéutica. El Ejecutivo acumula un retraso en el abono desde el pasado mes de septiembre, que afecta al funcionamiento de las farmacias, ya que las de barrios periféricos o de pueblos dependen en un 90 % aproximadamente de esta facturación, mientras que en el centro de las capitales esta cifra se sitúa en el 70 %.

Sin este pago de la administración regional las farmacias no pueden pagar a sus proveedores, por lo que advierten de que se podrán quedar sin comprar medicamentos a finales de este mes. Los farmacéuticos alertan de que algunos compañeros ya están "endeudados hasta las cejas" y, al no poder sufragar las medicinas a la Cooperativa Farmacéutica Canaria (Cofarca), corren el riesgo de que ésta les corte el suministro. Mientras, otras "compran lo justo porque no pueden más y están ahogados", explicó la farmacéutica de San Isidro, en Gáldar, Luisa Merino.

"Estamos como en la construcción, asfixiados. Llegará un punto en el que o cierro o vendo sólo aspirinas y ya está", resaltó la licenciada, quien criticó que en Canarias "los gastos en hospital han subido un 50 % y en cambio en farmacia han bajado un 12 %". En los mismos términos se expresó el técnico en Farmacia Miguel Ángel García, que denunció que la administración autonómica "tendría que gastar menos en esculturas y eventos innecesarios y más en Sanidad". Exigió al Gobierno regional que busque fórmulas de financiación porque, de lo contrario, esta situación repercutirá en el enfermo, a quien la farmacia no podrá dispensar su medicamento por no poder pagarlo. "Están jugando con la salud. En educación te puedes comprar un libro menos, pero la medicina es más que el pan para mucha gente, es casi de vida o muerte", destacó Miguel Ángel García.

Un farmacéutico de Santa María de Guía llama la atención en que en el Archipiélago se tardan 15 días en traer medicamentos porque la mercancía llega en barcos desde la Península. De este modo, si las farmacias se quedan sin productos esta situación agravaría especialmente la salud a aquellos pacientes con patologías graves, como cáncer, enfermedades del corazón y personas que hayan sido sometidas a un trasplante de órganos.

Los farmacéuticos admiten que ya veían "venir" estos retrasos del Gobierno de Canarias, que han motivado que las circunstancias sean similares a la crisis de las farmacias en Castilla La Mancha. De hecho, el Colegio de Farmacéuticos advirtió desde principio de año que lo presupuestado en las Islas para el gasto farmacéutico sólo duraría hasta el mes de agosto, aunque "se ha podido estirar hasta septiembre". Es más, farmacéuticos temen que si el Ejecutivo no les paga hasta febrero toda la deuda se acumulará en el presupuesto del ejercicio de 2012, por tanto, vaticinan que el próximo año la partida para este gasto se terminará en marzo.

Jesús Sanz, cuya farmacia está en el parque Santa Catalina, denunció la "falta de previsión" en el presupuesto de la comunidad, así como reivindicó que "el Gobierno central garantice la Sanidad y no la deje en manos de incompetentes". Cree que "el dinero para medicamentos existe, pero se ha desviado a otros fondos". La administración le adeuda unos 100.000 euros.

Si bien los empresarios lucharán a "capa y espada" para evitar despedir a personal, no descartan tener que realizar "ajustes" en la plantilla y replantear horarios y servicios.