"La política se impondrá sobre los mercados". De esta manera dio ayer su visión el presidente canario, Paulino Rivero, sobre las presiones a las que se ha visto sometida la deuda española y la de otros países de la Unión Europea (UE) en los últimos días. A su juicio, parece que los mercados "quieren intervenir también en las elecciones" generales. Rivero hizo estas afirmaciones tras recibir a una delegación de 17 embajadores de países de la UE en España, a los que pidió el máximo apoyo para mantener las medidas específicas de las que gozan las regiones ultraperiféricas.

El presidente, asistido por parte de su gobierno y en presencia de representantes de las cuatro cámaras de comercio canarias, presentó a la delegación diplomática las oportunidades de negocio que brindan las Islas.

Ante ellos expresó la necesidad de "más Europa" y reforzar el liderazgo de la UE para frenar a "los prestamistas del dinero". Así definió a los mercados, de los que dijo que "no son una cosa abstracta", sino aquellos que "tienen los capitales", prestan e "intentan buscar la mayor rentabilidad para su dinero".

El presidente canario espera que desde el lunes "los mandatarios tomen conciencia de que este no es el camino" y trabajen para "asegurar la estabilidad del euro" desterrando la posibilidad de "arrinconar a los países". Rivero recordó que eso no significa que estos se relajen. "Hay que tener una disciplina fiscal y presupuestaria, pero cuando se está haciendo la tarea hay que dar margen a los países", explicó.

Polonia ostenta la presidencia de turno en la UE y es responsable de que los 17 embajadores recalaran en Gran Canaria. El embajador polaco en Madrid, Ryszard Schnepf, eligió las Islas para que sus homólogos conocieran de cerca la realidad de una región ultraperiférica.

La principal preocupación polaca es que la crisis no derive en un mapa europeo de varias velocidades. Es decir, que se agrande la distancia entre los países fuertes y el resto. "Me alegra que España comparta esta preocupación", señaló Schnepf, que anunció la entrada de su país en la unión monetaria.