La rehabilitación turística entra en fase de crucero. Después de más de un año de trabajos desde que el Gobierno canario inició la puesta en marcha de los planes de dinamización de las zonas turísticas, ya hay firmado o en negociación 104 convenios con establecimientos alojativos y complementarios que renovarán su oferta y que suponen una inversión cercana a los 200 millones de euros. Ante ello, el principal objetivo del Ejecutivo en la próxima revisión de la moratoria turística es potenciar la renovación y añadir nuevos instrumentos para incentivar a los empresarios y, de esta forma, incrementar el interés de los mismos en reformar sus alojamientos.

Estos 104 convenios afectan a unas 19.000 camas turísticas de las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria. Además, hay unos 30 centros de oferta turística complementaria -comercios, locales de ocio, áreas comerciales- que también quieren poner en marcha proyectos de renovación y modernización.

Los planes que está diseñando la empresa pública Gesplan acortan los plazos de tramitación de forma significativa, suplen la falta de planeamiento de la gran mayoría de las zonas turísticas y habilitan a la iniciativa privada para que pueda acometer los proyectos sin esperar a los planes municipales. La reducción de los plazos ha supuesto que en Puerto del Carmen ya haya un hotel renovado, el Sol Lanzarote, que ha pasado de tres a cuatro estrellas en menos de un año.

Según los cálculos realizados por Gesplan, en Canarias hay 88.970 camas que requieren algún tipo de renovación con el fin de adaptarse a los estándares de calidad que demandan los turistas. Sólo en Gran Canaria están la mitad de las camas analizadas hasta el momento, 44.466 plazas, entre Bahía Feliz, San Agustín, Playa del Inglés y Maspalomas. La segunda zona turística de las Islas que cuenta con más camas para rehabilitar es Corralejo, en Fuerteventura, con 12.307 camas. Según Gesplan, haría falta una inversión privada superior a los 500 millones de euros para renovar la planta alojativa de las Islas. La inversión pública superaría los 250 millones de euros en aquellas zonas estudiadas hasta el momento.

El director de Gesplan, Rafael Castellano, considera que es ahora cuando ya los empresarios turísticos se están dando cuenta de que el proceso de renovación es "imparable" y ven ya en hechos que al fin el planeamiento les ayuda a poner en marcha sus proyectos después de años de bloqueos y problemas. "Estos 104 proyectos son una cantidad insuficiente a la vista de todo lo que hay que rehabilitar, pero notamos que ya los empresarios muestran cada vez más interés. Muchos ya se están poniendo las pilas", añade el gerente de Gesplan.

Castellano cree que si los mecanismos públicos facilitan las cosas "el capital termina apareciendo". Los planes de dinamización y modernización de las zonas turísticas son planes "ejecutivos", es decir, "se desarrollan y se ejecutan sin dilación", mientras que los planes insulares, los territoriales y los municipales son "directivos" y dan una visión general de la calificación de los usos del suelo y sus posibilidades de desarrollo.

Los planes que está ejecutando la empresa pública de Política Territorial "prevalecen" sobre el resto del planeamiento y por eso no hay que esperar a las otras figuras urbanísticas locales e insulares para poner en marcha el amplio cometido de la rehabilitación turística.

Castellano cree "infundado" que se acuse a Gesplan de acaparar los trabajos de planeamiento en detrimento de los estudios de arquitectura privados. Es más, según Castellano serán los numerosos proyectos que se están poniendo en marcha los que dinamizarán el trabajo de los profesionales del sector.