Carlos Plasencia, hijo del empresario Antonio Plasencia e imputado en el caso Las Teresitas, se considera acosado por la investigación policial. En una conversación telefónica mantenida con una mujer sin identificar e intervenida por agentes de la Comisaría Provincial de Santa Cruz de Tenerife señala que la "Policía Judicial de aquí no encuentra nada". Dirigiéndose a su anónima interlocutora afirma: "Incluso tú sabes que trajeron, dicen, que los policías de la operación Malaya esa". La supuesta ausencia de fruto de las investigaciones habría motivado, según él que llegaran agentes de la Península: "Como diciendo, coño es que son tontos [los agentes de las Islas], es que... como sea tienen que buscar lo que sea o donde sea".

La conversación se desarrolló en febrero de 2007, el mismo día en que el empresario Santiago Santana Cazorla fue detenido por la Policía Nacional en el aeropuerto de Gran Canaria. De hecho, buena parte de la comunicación gira alrededor de este hecho.

"Lo de ustedes, nada"

La mujer que habla con el hijo de Plasencia parece convencida de que la investigación sobre los imputados en el caso Las Teresitas no va a pasar a mayores: "Lo de ustedes nada, vamos", llega a afirmar.

El hijo del conocido constructor tinerfeño parecía dudar de la minuciosidad de la labor policial. "Han vigilado cuentas... dicen que en paraísos fiscales, en no sé dónde. Eso me estaban diciendo esta mañana. A mí me parece un poquito escandaloso, un poquito de película, pero bueno", relata a la mujer que se encuentra al otro lado del teléfono, quien parece estar muy bien informada sobre la intensidad de las pesquisas: "Verdad que ha venido la Policía Judicial... la Policía Científica de la Península, y sobre todo para el caso Las Teresitas también", señala.

Carlos Plasencia deja entrever que también a él le habían puesto al tanto de la llegada de policías peninsulares: "Me lo dijeron, que estaba confirmado, no sé quién". Ante esa afirmación con ciertas dudas, su interlocutora es más contundente y afirma que "está confirmadísimo. Lo que pasa es que yo creía que lo sabías, pero están buscando ya el patrimonio, pero no de Zerolo ni nada, sino de los familiares más cercanos", apunta.

Según el informe policial recogido en el sumario del caso Las Teresitas, las familias Plasencia y González -socios en Inversiones las Teresitas- adquirieron "unos teléfonos para ser usados a través de un programa informático con la finalidad de encriptar las comunicaciones". De ese modo, podían preservar la intimidad de sus conversaciones.

La propia policía reconoce que unos y otros consiguieron su propósito "tras la adquisición de nuevos terminales telefónicos (...) toda vez que estarían siendo tratados mediante sistemas de encriptación".