El Gobierno de Canarias no conocerá al menos hasta febrero o marzo el alcance y los efectos de los recortes del gasto estatal en sus cuentas. Sí sabe que el ajuste del gasto tendrá un impacto negativo en las cuentas del Archipiélago. El Ejecutivo regional sabe que será difícil lograr los 200 millones previstos para 2012 en el convenio de carreteras, mientras quedarán muy lejos las inversiones teóricas de 103 y 177 millones en puertos y aeropuertos, respectivamente, a cargo del Estado.

De entrada, es segura la desaparición de los 30 millones de los convenios para trenes y tranvías en las dos islas capitalinas. Además, Canarias está muy pendiente del rumbo que la ministra de Fomento, Ana Pastor, dará al proceso de privatización parcial de AENA y qué tipo de especificidades mantendrá para los aeropuertos canarios en la política de transportes. En todo caso, el presidente Mariano Rajoy ha aceptado ya mantener durante un año más unas tasas rebajadas en los aeropuertos canarios para que no pierdan competitividad y ayuden a la recuperación turística.

Rajoy y el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, quieren asentar como mensaje central hacia las Islas que, por encima de políticas específicas, las medidas de reformas que el Gobierno va a llevar a cabo ayudarán a rebajar ese 30 por ciento de desempleo, especialmente entre los jóvenes, que sufre el Archipiélago.

Pero a partir de ahí, el nuevo poder en Madrid está dando señales contradictorias o complementarias, según se mire, sobre la necesidad de ajustes en todos los ministerios y en todos los territorios, y sin embargo asegurar que va a incrementar la inversión en las Islas hasta alcanzar la media nacional y a liquidar la "propaganda" que supuso el Pan Canarias. Esa afirmación de Rajoy en su investidura es interpretada por Soria como una filosofía de fondo que obviamente no podrá cumplirse en el primer año y menos en un marco de ajustes como el de los presupuestos de 2012. Será por tanto un objetivo de legislatura, sobre la idea de que la caída de la inversión en otros territorios será mayor, según apuntan desde el PP.