Un jarro de agua fría en forma de petróleo cayó ayer sobre la isla de Lanzarote tras la aprobación en el Consejo de Ministros de la autorización a Repsol YPF para realizar exploraciones en busca de hidrocarburos en aguas canarias. "Es un auténtico atropello democrático", aseguraba el alcalde de Arrecife, Manuel Fajardo Feo nada más conocer la decisión del gobierno del PP de dar luz verde a las prospecciones petrolíferas frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura.

Empresarios, instituciones y colectivos sociales mostraron su indignación ante una decisión ministerial que puede poner en peligro el futuro económico de la isla. "Desde luego que esta noticia no es una buena aliada para la promoción turística de Lanzarote", destaca la presidenta de la Asociación Insular de Empresarios de Hoteles y Apartamentos (Asolan), quien cree que el Ministerio de Industria y Turismo debería haber realizado una campaña informativa sobre los sondeos antes de haber dado el permiso a la petrolera.

Los alcaldes conejeros, a excepción del representante de Tías, Francisco Hernández, que apoya los sondeos al igual que el resto de los políticos del PP en las islas, tampoco tardaron ayer en sumarse a las críticas contra el Gobierno central. "Es decepcionante la noticia de la autorización, que se toma de espaldas a las aspiraciones de desarrollo y progreso de los canarios", resalta el alcalde de Teguise, Oswaldo Betancort.

Pescadores y taxistas

Una noticia que también podría tener consecuencias negativas para el sector pesquero. El presidente de los productores de túnidos de Lanzarote, Andrés Cedrés, asegura que las prospecciones afectarán a los atunes al ser una especie migratoria "muy sensible a los ruidos". Según Cedrés la pesca de atunes entre Canarias y Marruecos se pone en riesgo por la actividad de las petroleras.

Hasta las asociaciones de taxistas de Lanzarote no han dudado en mostrar su rechazo al petróleo. "Somos conscientes de la importancia para nuestro sector de esta materia prima, pero no son conjugables la industria del turismo y las extracciones de petróleo, menos aún en el ámbito insular donde nos encontramos", aseguraban ayer las dos asociaciones de taxis que trabajan en los municipios turísticos de la isla,

El permiso a Repsol supuso por contra un revulsivo para que los lanzaroteños se echen a la calle en la manifestación del próximo viernes. El presidente del Cabildo, Pedro San Ginés no dudó ayer en hacer un nuevo llamamiento a la población "para que ahora sea la sociedad civil con más fuerza que nunca la que decida su futuro".