El Gobierno de Canaria ha remitido un informe al Ministerio de Sanidad para que "corrija" las instrucciones para que las comunidades autónomas tramiten las reclamaciones generadas por a reforma sanitaria. El portavoz del Ejecutivo regional, Martín Marrero, indicó tras el Consejo de Gobierno celebrado ayer en la capital grancanaria que, "pese a que la ley establece otra cosa", el Ministerio "se quita de en medio" y deja solas a las autonomías en la resolución de estos trámites.

Fundamentalmente, las comunidades autónomas deben ahora asumir las reclamaciones de aquellos ciudadanos que dejan de ser beneficiarios del sistema sanitario, para luego remitirlas al Ministerio.

Marrero calificó este hecho como "grave", e indicó que "con esto el ciudadano se queda en una indefensión absoluta ", además de ralentizarse notablemente el proceso burocrático. En una nota de prensa posterior, la consejera de Sanidad del Gobierno canario, Brígida Mendoza, también se lamentó de que "nos vemos en la necesidad de resolver un problema generado por el propio Ministerio y que hasta ahora no existía", y de la "desinformación" que padecen el ciudadano sobre la reforma.

El portavoz del Gobierno de Canarias advirtió de que "la tardanza implica el riesgo de que el paciente deje de medicarse en el periodo que necesita". E insistió en que "la Consejería no tiene competencias, sólo tramita. Es lamentable", continuó, "que muchas personas se queden sin poder pagar las medicinas", como consecuencia de una norma que "desgraciadamente se tiene que aplicar". Marrero confirmó que el Gobierno canario "está valorando" la posibilidad de recurrir la reforma sanitaria ante el Tribunal Constitucional.