El Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) celebra los 20 años de su creación con el reto de aprovechar el enorme potencial que ofrece África para reforzar su presencia en este continente y ayudar a los países vecinos a conseguir un desarrollo sostenible. Estos territorios africanos con menores tasas de electrificación y un suministro de agua muy deficiente requiere de proyectos de cooperación como los que lleva a cabo desde hace quince años el ITC en estas regiones áridas, una contribución prácticamente desconocida por parte de la sociedad isleña.

La empresa pública adscrita a la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias arrancó ayer en el Club LA PROVINCIA los actos de conmemoración de su aniversario con la primera de las dos mesas redondas previstas, en las que se dan a conocer sus actuaciones más relevantes en investigación y desarrollo. Con ello comienzan las actividades que se prolongarán durante todo el año.

El consejero delegado del ITC, Nicolás Díaz Chico, presentó los proyectos del ITC en el campo de las energías renovables, el agua y la cooperación con países africanos, acompañado por el director de I+D del ITC, Gonzalo Piernavieja, y los jefes de los departamentos de Agua, Baltasar Peñate, y Computación Científico y Tecnológica , Juan Rodríguez. Hoy la segunda mesa redonda (20.00 horas) estará dedicada al papel que juega el Instituto ante las oportunidades en biotecnología y bioingeniería.

El objetivo principal es divulgar la labor del ITC y poner en valor su trabajo, ya que se trata de un "ilustre desconocido", tal como admitió Díaz Chico, que abogó por abrir un periodo de reflexión ante la sociedad y que ésta pueda participar en el futuro del centro.

En la actual coyuntura de restricciones presupuestarias considera imprescindible que la ciudadanía conozca por qué debe existir el ITC y qué beneficios reporta a la sociedad canaria esa inversión.

Díaz Chico hizo especial hincapié en que "quizás el ITC es más conocido fuera de Canarias que dentro y valorado, sobre todo, en los países africanos que están siendo beneficiarios directos de la incorporación tecnológica del ITC". A ello se suma su reconocimiento internacional y que ha sido "un semillero" en el que han crecido empresas en el Archipiélago durante dos décadas, vinculadas a las energías renovables y a las aguas. En opinión del máximo representante del ITC, esta entidad "debería pavimentar la autopista por la cual las empresas canarias entren en África" y exportar sus conocimientos y experiencias en tecnología y ahorro y eficiencia energética, así como en la desalación y el uso de energías renovables, la depuración de agua y el control de su calidad.

El director de I+D del centro tecnológico con instalaciones en Pozo Izquierdo, Gonzalo Piernavieja , destacó que el ITC persigue soluciones técnicas que permiten la maximización de las fuentes de energías renovables en Canarias. Igualmente, subrayó los proyectos ejecutados o en funcionamiento en Marruecos, Mauritania, Cabo Verde, Túnez y Senegal, países que acogen diferentes proyectos de electrificación rural y desalación de aguas con energías renovables, además de cursos de formación.

Entre los asistentes a la mesa redonda estuvieron el director del Club LA PROVINCIA, Ángel Tristán, la viceconsejera de Industria y Energía del Gobierno regional, Francisca Luengo, y el ingeniero industrial Roque Calero.