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Renovación hotelera Nuevo panorama para los inversores

La reforma turística abre la puerta a quince nuevos hoteles en Gran Canaria

Distintos promotores se plantean desbloquear proyectos en el sur de la Isla que esperaban por los cambios de la ley

Vista aérea de la zona del Palacio de Congresos en Maspalomas, con parcelas pendientes de desarrollo. YAIZA SOCORRO

La reforma de la Ley de Renovación y Modernización Turística abre la puerta a la construcción de una quincena de hoteles en el sur de Gran Canaria. Los empresarios con suelo disponible desconfían de que los cambios introducidos por el Gobierno regional sirvan para desbloquear las trabas administrativas que se derivan de las numerosas normas de planeamiento que han de superar los proyectos de inversión, pero ya ven más cerca la construcción de hoteles de cuatro estrellas vetados por la actual ley de renovación turística que ahora se modifica.

Son inversiones millonarias que llevan años durmiendo el sueño de los justos, no sólo por la moratoria del Gobierno canario sino por los diferentes planes urbanísticos de las administraciones locales e insulares.

Lopesan, como la mayoría de los promotores, ha vivido en carne propia toda esa maraña administrativa. En su caso, y por poner un ejemplo, afirman que les han bloqueado la construcción del complejo turístico Meloneras Water Village, justo a lado del Hotel Villa del Conde, también de su propiedad, que contaba con licencia al ser de cinco estrellas, y que estaría integrado por 56 bungalows, con una inversión de 25 millones de euros.

El promotor tenía el apoyo del grupo finlandés Holiday Club, pero las pegas de las administraciones a la construcción provocaron que el grupo extranjero se cansara de esperar más de tres años y lo ha abandonado. No terminaban de entender que se tardara tanto tiempo para obtener la autorización de edificación, "con la [consiguiente] mala imagen que estas situaciones dan de las Islas", recalca Francisco Moreno, director de Comunicación del Grupo Lopesan, quien subraya que la ley de modernización no ha servido para desbloquear proyectos por las numerosas normas existentes.

Nuevas construcciones

Aun así, es uno de los proyectos que retomarán de forma inmediata y, con la apertura de la ley turística a la construcción de establecimientos de cuatro estrellas, determinarán ahora qué categoría le dan.

Al margen de recuperar este proyecto, Lopesan cuenta con 7.500 camas pendientes en Meloneras, en San Bartolomé de Tirajana, que podrían distribuirse en cuatro o cinco hoteles; el Grupo Santana Cazorla tiene en su agenda la ejecución de cinco nuevos hoteles, y la familia Del Castillo contempla seis hoteles y un establecimiento más, compuesto por varias cabañas.

El presidente de IFA Hotels (Grupo Lopesan), Santiago de Armas, indica que dos proyectos se pueden desarrollar con mayor celeridad, con 2.500 camas en urbanizaciones ya consolidadas.

Uno es la construcción de un hotel vinculado al Palacio de Congresos de Maspalomas, con una capacidad para 1.000 plazas y 500 habitaciones. En principio, Lopesan pidió la autorización para un establecimiento de cinco estrellas, porque la ley de renovación no le permitía de cuatro, que es en realidad lo que demandan los clientes que asisten a congresos cuyos códigos éticos les impiden hospedarse en hoteles de máximo lujo.

El otro establecimiento se podría edificar en una parcela de la zona y contendría 1.500 camas calificadas. Santiago de Armas precisa que en su momento hubo voluntad de ejecutarlos y "ahora nos sentaremos y veremos las condiciones" que finalmente emanan de la reforma turística, donde aún se ha de desarrollar el reglamento que fije los criterios de calidad y ecoeficiencia que exige el Gobierno para nuevos hoteles al margen de las estrellas.

Además, con el Plan Parcial de Meloneras Golf, el grupo tiene la posibilidad de construir otras 5.000 camas "que podrían ser dos o tres hoteles", añade De Armas. Aún no lo han decidido.

El presidente del Grupo Santana Cazorla, Santiago Santana, asegura que el anuncio de reforma de la Ley de Renovación y Modernización Turística es un auténtico "engaño electoral", al tiempo que rechaza el intervencionismo del Ejecutivo regional. Expone que, como siempre, el empresario es el "sufridor en casa" que espera acontecimientos sin que pueda dar su opinión en un tema tan sensible como es la actividad turística.

"El empresario sufre sin poder invertir, con las manos atadas y, mientras, los trabajadores sin trabajo. Llevamos ya varios años de retraso, perdidos, y tal vez se ha pasado el mejor momento de realizar inversiones", reconoce Santana Cazorla. No obstante, recuerda que tiene pendiente la ejecución de hasta cinco nuevos hoteles de cuatro estrellas, repartidos entre el área de Meloneras (1), Anfi Tauro (3) y Taurito (1).

La familia Del Castillo cuenta con 6.660 nuevas camas turísticas aprobadas en la zona de Tarajalillo y Bahía Feliz, la puerta de entrada a la ciudad turística de San Bartolomé de Tirajana, donde también se le han autorizado dos parques temáticos -uno recreativo y otro de energías renovables-, un campo de golf, la Ciudad del Mar y el área recreativa de La Maleza.

Si saliera adelante esta propuesta, serían 1.600 millones de euros de inversión, procedentes del capital alemán y ruso. Fernando del Castillo afirma que aún no han decidido la categoría, pero con la reforma turística se posibilitan más opciones para que sean hoteles de cuatro estrellas.

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