El presidente de Canarias, Paulino Rivero, quiere que Repsol continúe su actividad empresarial en las islas, pero sin agredir al medio natural, y ha anunciado que mantendrá las acciones judiciales para garantizar que "ni Repsol ni ninguna otra petrolera" hagan sondeos en aguas próximas al archipiélago.

Rivero, que ha hecho estas declaraciones a los periodistas antes de reunirse en Madrid con el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afirmado que "la batalla contra las prospecciones" la ha ganado la sociedad canaria y que Repsol y sus accionistas han sido conscientes de que su "empeño" no ha ido "nada bien para su imagen".

El presidente autonómico ha expuesto que el abandono de Repsol de las prospecciones "a la primera de cambio" confirma sus sospechas de que la empresa realizó el sondeo en búsqueda de petróleo por "la presión" del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Según Rivero, accionistas de la empresa petrolera dijeron hace tres meses que los sondeos "no tenían ningún interés estratégico" y que los mantenían por "la presión" del Gobierno.

Por ello, ha confirmado que continuarán con las acciones judiciales para garantizar que en el futuro "ni Repsol ni ninguna otra petrolera esté autorizada a llevar a cabo prospecciones en Canarias".

En ese sentido, su Gobierno no retirará los expedientes judiciales dirigidos a la Unión Europea, al Tribunal Constitucional y, sobre todo, el informe encargado al exmagistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín sobre el procedimiento seguido para autorizar el proyecto petrolífero por parte del Gobierno.

A este respecto, ha asegurado que, si fuera necesario y se apreciara alguna irresponsabilidad en los trámites, no dudarían en exigir responsabilidades al Gobierno, incluso penales.